Suspiró antes de acercarse a aquella rubia con cuerpo delgado y cabellos en mal estado, aunque no lo aparentará Mils era alguien tímida con personas desconocidas. —Hola, Alyssa, no hemos platicado lo suficiente, es buen momento para hacerlo, ya que estamos solas, ¿Qué te gusta hacer?— intentó iniciar una conversación, solo se había presentado a aquella mujer horas atrás. La mirada vacía de Alyssa la hizo tragar duro, sabía que no era de su agrado y tal vez era por aquella actuación con el dueño de la propiedad, si se había comportado así era por la petición de Assad para obtener información de su hermano. —¿Crees en la unión de las mujeres para derrocar cualquier poder?, ¿no crees que debemos estar unidas?— sus preguntas la hirieron, pero eran sensatas, debía apoyarla, pero al querer ret

