||Narrador|| Con movimientos envolventes aquella mujer mezclaba sus alimentos en un pequeño sartén, huevos revueltos con tocino eran el olor principal en el lugar, con un brazo se encargaba de su desayuno y con el otro cargaba al pequeño Harry, sus pensamientos la tenían presa, lo que había pasado en sus sueños con el dueño de la propiedad la tenía confundida y preocupada, ¿Qué significa aquella rareza?— Se preguntaba. —Basta— ordenó al sentir un agarre en su cintura, era él, había despertado tal vez por el olor, sin pensarlo giro a verlo, a unos metros de ella este la observada, su corazón latió con velocidad al darse cuenta de la realidad, él nunca la había tocado, su cabeza había creado aquella sensación. —No hecho nada— aseguró él con aquella voz demandante, su propiedad lo hacía

