—No, Kian... No es necesario que lo hagas, te he dado una educación, tienes una profesión, puedes ir a donde tú quieras y buscar un nuevo comienzo— intento convencerlo cosa que aquel sujeto rechazo al solo imaginarlo, no se veía en otro lugar que no fuera ese. —Es muy tarde para esa propuesta, estoy por terminar, he dejado tanto por esto, Aaron esto se acabó— informó al dejar aquella silla. —Puedes decirles que robe dinero, que no le comporte como debía, debes decirles que no me busquen más— dio ideas. —Kian, eres mi primer hijo, no sabes todo lo que tuvimos que pasar para que nacieras y vivieras en paz— pronunció aquel hombre al dejar su silla, sabía las cosas que había hecho mal con Kian, no perecía perdón, pero tampoco podía verlo hundir en fuego. —No recuerdo la Paz, pad

