¿Qué haría con ella?, matarla... secuestrarla o incluso sobornarla, Melina llegó a mi mente, la hija menor de los Router había creído que me atraía y aquella ventaja me ayudó a controlar a su familia. Tal vez en esta ocasión podía ocupar mi don con las féminas para llegar a ella y hundirla, después de pensarlo solté una risa. La mujer era un cero a la izquierda, no valía nada y solo merecía una muerte lenta para por fin irse de esa vida mierda que le había tocado. Sin más entre al auto y me dediqué a esperar verla salir del lugar, el sol salió y junto a él aquella chica horrenda. Acaso tenía una guardería, conté a los mocosos que arrastraba; tres. —Mierda— expulse sin pensar, con furia la observe sonreírle a los mocosos. Era increíble como había pasado la noc

