—¡¿Por qué has cerrado la puerta con seguro?!— su grito fue lo único que pude obtener al abrir aquella puerta, suspiré intentando calmarme, debía entenderla, acostumbrase a estar sola. — ¡No hemos desayuno absolutamente nada por tu culpa!— siguió con valor para tomar a Harry en sus brazos y salir de su habitación pasando a mi lado. —He vuelto, traje café y panqueques— informe al seguirla, sus pasos eran rápidos, estaba furiosa. —Kian, basta... ya no puedo más—informó al tomar las escaleras. —Está por terminar— —Max no regresó después de llegar a Jason y Elisa— escuchar su nombre me dejó en las nubes, había acabado con él, fue delicioso oír su último suspiro y ver sus ojos perder el alma. —Y no lo hará, Jason y Elisa están bien, están llegando a Europa, Assad se enc

