Katrina Salimos del hospital totalmente frustrados por no haber podido ver a Sullivan, sentí pena por ella, estaba tan acostumbrada a verla fuerte, segura de sí misma, altanera y al parecer un poco enojada con la vida, que no podía creer lo que le estaba pasando. —¿En qué piensas preciosa? Desde que salimos del hospital has estado muy callada, te noto pensativa. —Me quedé pensando en Sullivan, ella es una mujer, muy fuerte, y además todo el tiempo está pensando en la seguridad, a las diez en punto le coloca pestillo a la puerta, de hecho, la nuestra, es la única habitación del campus que tiene tres cerrojos para cerrarse por dentro, su auto tiene un sistema de alarma muy sofisticado, lo sé porque la he visto irse y llegar, no es la típica alarma que los autos traen de fábrica, es algo q

