Katrina
Cuando escuché el nombre de Sullivan en la radio de la patrulla, no pude emitir un grito, por el sobresalto.
—¿Pasa algo hermosa? ¿La conoces?
—¡Oh Lyon, no puede ser! Sullivan es mi compañera de habitación. ¡No puedo creer que precisamente ella, sea una de las víctimas! Ese monstruo está rondando demasiado cerca, con Sullivan ya serían dos chicas de la misma universidad, eso quiere decir que el depredador, está en su área de confort.
—Vayamos al hospital, veamos que podemos investigar, ¿Me acompañas?
—Sí claro, no me lo perdería por nada, además me preocupa Sullivan, quiero ver si su familia ya está enterada.
—¿Qué tanto sabes de ella? Ella si es tu amiga… supongo
Le mostré los dientes a manera de sonrisa.
—¿En serio? ¿Viven en la misma habitación y no son amigas?
—Cuando yo llegué a la habitación, ella ya tenía un año allí, es estudiante de leyes y como todos los abogados, en mi opinión muy personal, suele sentirse la dueña del mundo, en lugar de decirme hola bienvenida, me recibió con una lista de deberes, todavía recuerdo mi primer día en esa habitación.
«—¡Hola! Soy Katrina Thompson estudiaré periodismo.
—No me interesa tu nombre, en esta habitación hay reglas, si quieres ver películas o escuchar música, usa los auriculares, mantén tu teléfono en silencio durante la noche y apaga la luz a las once, a las diez cerraré la puerta con pestillo, estés o no estés dentro, es por seguridad y por favor, nunca me hables cuando me veas estudiando, si usas el baño o la ducha los lavas inmediatamente, sigue las reglas al pie de la letra y estaremos bien.
—Ah, sí entendido, me puedes repetir, voy a tomar nota, para no olvidar nada.
—No te preocupes, ya me encargué de hacerte una lista e imprimirla, está pegada en la puerta del baño, mi nombre es Sullivan Johnson y no tolero diminutivos ni comentarios estúpidos sobre mi nombre.»
—Y como comprenderás, prácticamente no hablamos para nada.
—¿Y cómo es ella? Físicamente quiero decir.
—Es muy hermosa, tiene un cuerpo perfecto, la piel tersa como trasero de bebé unos hermosos ojos verdes y los labios gruesos, el cabello largo y rizado, pero ella suele pasar horas alisándolo, creo que solo yo la he visto con los rizos, ya que no sale de la habitación, hasta que alisa el último cabello sobre su cabeza.
—¿Y sabes si tiene novio o salía con alguien?
—La facultad de leyes está bastante retirada de la de periodismo, y tiene su propia biblioteca, así que muy pocas veces la he topado en el pasillo, y nunca nadie la visita en la habitación, solo sé, por sus conversaciones telefónicas, que su padre es socio mayoritario de un prestigioso bufete de abogados y que, al parecer, no está muy contento de que ella tuviera que estudiar en Columbia, por no haber sido aceptada en Harvard.
—¿Quieres decir que es una persona de buena posición económica?
—Al parecer si, la he escuchado hablar con su madre y tiene un auto bastante lujoso y su ropa es de diseñador, aunque no tan exclusiva, pero si costosa, cuando estamos juntas en la habitación ella suele estar con los auriculares puestos, prácticamente no me dirige la palabra, pero suele dejarme recados cuando sale para informarme si volverá o no, por cierto, el viernes me dejó una nota, allí decía que saldría el fin de semana y que volvería el lunes, lo que quiere decir que sí tenía planeado pasar el fin de semana con alguien.
—No solo eso, por lo que veo hay similitud entre ella y las otras chicas, ella, a diferencia de las tres primeras, es afroamericana, eso quiere decir que ser rubia, no es un patrón.
—¡Claro! sin embargo hasta ahora todas tienen los ojos de color.
—Y no solo eso, Alice, no tiene buena relación con sus padres, sólo su abuela estuvo pendiente de ella, y la chica que visité ayer, es otro caso de niña rica que sus padres viven de viaje y ella está sola aquí en esta ciudad tan grande.
—¿Será que las estudia, para conocer sus antecedentes familiares?
—Podría ser, a menos que las conozca en algún lugar específico, algún club social o algo así.
—Sería muy patético formar parte de un club que diga “soy rica y hermosa, pero mis padres me odian”.
—Te sorprendería saber toda clase de grupos que puedes encontrar en las r************* , encuentras hasta lo que menos te imaginas.
—Vaya, si tienes razón yo misma he buscado en las redes personas que sufran del mismo síndrome que yo tengo.
—¿Síndrome? ¿A qué te refieres? ¿Tienes alguna enfermedad?
—No es una enfermedad en sí, no te preocupes que no te voy a contagiar de nada, sólo que tengo una extraña alergia al sol, ¿Te imaginas? El astro rey que da vida a la tierra con su luz y su calor, a mi me mata cuando me expongo a él.
—¿Es en serio? ¿Era por eso tu sombrilla en el parque?
—Sí, y mi ropa de Merlina Adams también, afortunadamente puedo cubrir mi piel con la ropa y en el rostro, cuello y manos uso una crema con protector solar muy elevado, que me resulta carísima, pero es lo único que me protege del sol.
—A mí tu ropa me parece interesante, quizá porque de niño siempre me gustó Merlina.
—¡Grosero! —Le di con el puño en el brazo, sólo porque estábamos detenidos en un semáforo, él tomó mi mano y le dio un beso en el dorso, lo que me pareció muy lindo, tal vez yo era “rara” o una romántica empedernida, pero siempre soñé que el hombre del que me enamorara, debía tratarme justo así, como Lyon lo hacía.
Llegamos al hospital y entramos juntos, la recepcionista nos dio el número de piso y de habitación, subimos y Lyon solicitó permiso al médico para ver a Sullivan, sin embargo, no nos lo permitieron, estaba demasiado débil, estaba inconsciente, todavía no sabían si recordaría lo que le había pasado, pero según el médico, el modus operandi para extraerle la sangre del cuerpo, había sido el mismo que en Alice, que había sido tratada por los mismos médicos.
—Esta es una imagen de su ingle, oficial —Nos mostró el monitor de la computadora —Como pueden ver, esos pequeños orificios en su ingle, son muy extraños, los hemos comparado con picaduras de insectos, y son muy similares a los pinchazos de viuda negra, es un tipo de raña común, pero buscamos veneno y no encontramos, nada.
—¿Buscaron Saliva?
—¿Perdón como dice? ¿Saliva?
—Sí, doctor, mi compañera —mintió para justificar mi presencia en el lugar—Tiene la teoría de que las víctimas, han sido secuestradas para drenar su sangre y usarla en algún tipo de ritual, existen grupos de personas, que creen en el “vampirismo”.
—Es una interesante teoría, y no es para nada descabellada, aquí hemos tenido pacientes gravemente enfermos por haber consumido carne humana, y por increíble que parezca, hay personas dispuestas a donar parte de su piel para que sea consumida por algún maniático, se le llama canibalismo s****l.
—Exactamente es lo que he estado pensando, que él o las persona que han atacado a estas mujeres, pueden tener algún patrón de conducta que liga la sangre, con la satisfacción s****l. Disculpe doctor. ¿Podrían esos orificios haber sido causados por dientes humanos?, No sé caninos afilados tal vez.
—Lo siento señorita, no lo creo, son demasiado pequeños, por eso los comparamos con los de la araña, más bien creo, que están utilizando algún tipo aguja, pero no coincide en tamaño con las que usamos en el hospital, debe ser un poco más gruesa.
—Le agradecemos su colaboración doctor, voy a solicitar una orden para que los médicos forenses realicen los estudios correspondientes de las heridas, definitivamente, es importante que se analice, todo lo referente a esas incisiones, es la única pista que tenemos.
—Por supuesto oficial, yo voy a analizar las muestras que tomamos, buscando saliva humana.
—Se lo agradezco, y le ruego me informe en cuanto tenga el resultado. ¿Y respecto a la actividad s****l?
—Sí, aunque a diferencia de las otras víctimas Sullivan, presenta leves rasguños en la cavidad anal, pero no me parece que haya sido por una violación, sino porque era la primera vez que experimentaba con esa parte de su cuerpo.
—¿Rastros de semen?
—Ninguno, ni tampoco de algún tipo de lubricante, solo sus propios fluidos.
—¡Ah, ese maldito! Se está cuidando demasiado bien, pero voy a atraparlo, aunque sea lo último que haga, o renunciaré a la policía.
La frustración de Lyon por no encontrar pistas, me hizo sentir un poco de pena por él, no sabía como, pero yo iba a ayudarlo a encontrar al culpable, yo descubriría la identidad del depredador o me dejaba de llamar Katrina Thompson.