El chico se queda preocupado al ver el cambio radical de mi rostro, no quiero decirle que es lo que tengo porque… No quiero divulgar mi vida privada, en un desliz desvío mi mirada, llevándola hacia mi anillo de boda, ese que dice Edmon que será la señal para cualquiera que se quiera acercar a nosotros. Ja, ja, ja... Se me había olvidado que Edmon es celoso, un poquis... A mi parecer ambos tenemos un poco de todos, arranques de celos, de ira y a la vez tenemos un enorme corazón, ya que damos todo por la persona que lo merece. —Nada, lo siento, solo es que olvidé algo, pero luego lo solucionaré —tratando de ocultar lo que siento en realidad sonrío para que ninguno de los que tengo a mi alrededor sepan que soy una chica débil, esa que está pasando por un momento fatal. Nuevamente, abro la

