Actúo con indiferencia, no quiero que él se entere de que me he dado cuenta de quién es, tal vez este chico es su hermano gemelo y no el mismo con el que choqué, la puedo encabar. Extiendo mi mano, aceptando la suya y con una sonrisa le digo Izi, para luego decirle que nos tenemos que poner a trabajar. El chico sonríe al escucharme decir eso, en el preciso instante que quito mi mano de la suya él frunce el ceño y me dice que mi rostro no se le escapa, solo que tiene curiosidad de saber por qué una chica de Rusia ha llegado a quedarse en Alemania. Pufff… El hombre me ha descubierto, no puedo flaquear, me pondré firme y le diré que se ha confundido, por ahora no puedo establecer una conversación con él, no después de que todos nos están viendo, prestando atención de lo que los dos estamos

