—Tarde porque el chico que no te deja en paz ya tiene los ojos sobre ti.
—Ah, ese es un grano en el trasero, disculpa por eso, pero es que me tiene cansada y eso que apenas.
Sí, los hombres ultimadamente se están comportando como unos infelices de mierda. Ah, no sé si exagero, pero mi experiencia me dice que no hay ninguno que haga que cambie de opinión.
—Sí, todo hablan de la chica nueva, sí, no me veas así, hablan de que la chica nueva no se doblega ante el chico popular.
¿Hmmm? No comprendo eso.
—Es malo o... Me tengo que preocupar —ladeo un poco mi cabeza y el rostro de la chica es serio, me preocupa eso.
—Mucho y mejor me voy, en un momento te traeré tu batido de…
Esta chica me cae bien, no sé por qué, pero me cae bien. Se ha molestado en venir hasta aquí y si solo fuese por chisme ya se hubiese ido. Espero no equivocarme con ella.
—Chocolate —le contesto—, soy Izi, y te agradezco por ser la única chica que no me trata.
—Solo soy…
—Una linda chica.
Soy sincera, agradezco por su amabilidad.
—Mucho gusto Izi, soy Lana y enseguida vengo con tu pedido, ah, una sola cosa, tienes que cuidarte e ir a enfermería por ese morado.
No creo que sea necesario que vaya a la enfermería, solo buscaré una pomada y listo. Y ahora que lo recuerdo siempre que practicaba gimnasia me pasaba lo mismo con la piel roja y a veces morada.
—Pufff… Esto no es nada.
—Hmm… Ahora veo porque ese Edmon está loco por ti —parpadeo un par de veces al escuchar eso, puedo decir que me he quedado con la boca abierta.
¡Si eso es un hombre enamorado, entonces no sé qué es un hombre que odia a una mujer!
—Cállate que me sonrojas, solo soy la típica chica nueva.
—No, tus ojos azules y esa piel delicada hacen que seas la chica hermosa de toda esta uni…
—Soy la chica extranjera y me caen mal los tipos como ese —resoplo tras poner mis ojos en blanco—, la verdad no sé qué es lo que le ven.
—Mejor me voy —alza ambas manos y con una sonrisa da media vuelta.
Ah, al parecer hoy será un día demasiado largo.
Edmon.
Todo es una travesía, sinceramente no soy de las personas que se molestan en seguir a una chica porque es obvio que son ellas las que acostumbran seguirme, pero… Esa chica no es como todas.
La rubia sí que tiene cerebro y es demasiado prepotente y con un ego del que me da un coraje porque nadie en mi puta vida me había enfrentado, así como lo hace ella.
Esa engreída no es como todas las chicas que me rodean, es diferente y eso es lo que me atrae, no puedo evitarlo, será que estoy exagerando, pero con solo que ella me ignore me molesta. ¡Detesto que me ignoren!
Soy Edmon y vengo de una familia adinerada, no es que me gusta decirlo siempre, pero es inevitable no recordar donde vengo, dado que mi padre es uno de los hombres que aporta para esta universidad.
No estoy aquí porque quiero, estoy aquí para ayudar a mi padre con la publicidad. Sí, que el hijo hable bien de la universidad que su padre aporta y la que quiere hacer un par de cambios.
No soy de dividir las etiquetas de cada persona, pero esa chica… Aaaahhh. Intento sacarla de mi mente, pero siento esa cosquilla en mi mente que ella debe caer.
Ahora averiguaré donde se está quedando, solo por precaución.
—¿Edmon, que te sucede con la nueva? Tienes que reconocer que te estás pasando con ella —susurra cerca de mi oído—, debes de tener cuidado porque al parecer la piel de la chica es delicada, en visto que su piel rojiza sé…
—Desearía saber, lo que puedo decir es que ella me provoca con su actitud y lo peor que me ignora —sin importar que Mía está a mi lado mis palabras fluyen.
Tengo presente que ella tiene mucho interés a mi persona, pero una y otra vez le he dejado en claro que lo único que podemos tener es sexo seguro, pero novio... No.
—¿Te provoca? No me jodas Edmon, ella no tiene intenciones de determinarte, así que déjala para un chico que no la lastime —dice tras soltar un fuerte suspiro.
Hmmm… Porque tanto interés con la rubia, espero que no se haya enamorado de ella, ya que eso no lo permitiría, no porque yo la vi primero.
—Calma macho, te aviso que esa chica me pertenece y quiero que todos sepan que no quiero que nadie la voltee a ver, nadie le hable y que nadie se relacione con ella —siseo entre dientes, mi enojo es notorio.
—¡Y eso, por qué!, que acaso eres su dueño y aparte tú solo la buscas para insultar y agredirla —y ahora el círculo se transforma en un ambiente pesado.
Y… Eso importa, ¿qué le sucede?
—Eso a ti no te importa y cuidado con lo que dices Joel, no te conviene que estés en mi contra —suelto de golpe un azote sobre la mesa, no quiero que nadie intervenga, ella es mía desde que se cruzó en mi camino.
—Pero hermano, tú no eres de ese tipo de personas que anda por la vida humillando y maltratando…
—Shhh… —lo interrumpo—, entiende que esa chica me atrae y mientras no arregle el problema que tengo con ella es mejor que todos se mantengan al margen y… No necesito ningún tipo de consejos de parte de ustedes.
—¿Pero de qué atracción hablas?, en visto que tú solo la has estado lastimando —y él insiste, no se detiene en clavar la espina en la herida.
—Entiende maldita sea que no me gusta que me ignoren y si es necesario enseñarle modales a la rusa lo hago y punto.
—Está bien.
—Maldita sea Edmon, como puedes estar hablando de esa estúpida delante de mí…