Dayana Una mujer despechada puede ser muy peligrosa, se las arregla para dar con su objetivo, eso lo tengo más que claro. Habían pasado unas dos semanas desde que supimos que estaba en camino un segundo bebe de Diego y yo, seguía al pie de la letra las instrucciones del médico, pues a diferencia del embarazo de Dalia, este bebe, si me hacia ver las estrellas con los síntomas que en algunas veces se salían de control. El detalle partía en que prácticamente pasaba vomitando casi todas las mañanas, nada me asentaba, Diego no sabía que hacer para verme bien. Más sin embargo deseaba llevar mi vida con normalidad, me daba ánimos a mi misma ante cada situación. Mi padre el hombre más consentidor del mundo, nos había dicho que hoy nos necesitaba a nosotros en casa, había algunas cosas que des

