7-Estoy embarazada

1665 Palabras
Linette… Escucharlo me transporta a aquella noche y lo que pasó al día siguiente. Un despertar bochornoso. La claridad del día me confirmó lo que mis instintos ya me habían dicho. Es Lorenzo el amante en la oscuridad. Este beso lo confirma, es su olor es su sabor. Mi piel responde igual. Lo dejo explorar mi boca tanto como yo exploro la suya. Me entrego para dejarlo claro quién es la mujer que le demandaba aquella noche. Me aparté esperando que dijera las palabras adecuadas esta vez y nada. Esa mañana me dijo que acababa de llegar a esa habitación. Yo estada desnuda cubierta por las sabanas en medio de una habitación alborotada igual que mi pelo. Los labios hinchados, las mejillas sonrojadas. En esas condiciones era fácil deducir lo que estuve haciendo. Sus siguientes palabras “vi salir a Javier hace un momento, tenía prisa” La incertidumbre cargada de humillación se apodero de mí. Mi rostro cayo como cera derretida al piso. Sus palabras no tenían sentido en mi cabeza. Lo mire estupefacta buscando los rasguños que sé que le hice, su cara y su boca se veían tumefactas como la mía y dijo que Javier acababa de salir de allí ¿con quién estuve? Lo v con vergüenza. Con la poca dignidad que me quedaba balbucee unas palabras. - ¿Puedes darme privacidad por favor? - Me miro con reproche, como si me estuviera acusando de algo. -Claro, si necesitas algo avísame. - contestó de lo más natural. -Voy a estar bien, solo quiero estar sola. - le vi salir con la espalda erguida, con la ropa desarreglada. En ningún momento se dio la vuelta y lo agradezco, no podía ocultar más la humillación. Lloré todo lo que pude, hasta drenar la hinchazón que me causaron los besos y las caricias del extraño que acaba de salir de esa habitación. Al llegar a casa me encontré con Rania quien también estaba llegando. Me dijo que Lorenzo tomo una bebida alterada que le hizo demandar sexo y podría causarle graves consecuencias a su hombría. - “Me encantaría hacerlo contigo, pero quiero que sea algo especial y eso no podrá ser en estas condiciones”- puso una cara de ensoñación contándolo. -Es tan lindo, ¿no te parece Linette? Que me proteja habla bien de él, por eso le busque una prostituta que se quedaba en la 2-11, eso es lo que me dijeron en el hotel, depositamos un dineral en su cuenta. Es una persona asidua en esa práctica - me decía todo eso con una seguridad pasmosa. Recuerdaba los acontecimientos de la noche: como alguien entró a la habitación y yo creí que era Javier, pero el olor, el perfume, el cabello eran de otro. La oscuridad jugó en mi contra, la confusión del alcohol. Me aferré al nombre de Javier, aunque en mi mente imaginaba a Lorenzo. “Putas ilusiones”, vaciadas en la bolsa de un ladrón. Empujo su cuerpo, molesta, pero sin golpearlo aunque es lo que quiero. - ¿Sabes con quien estuviste esa noche Lorenzo? ¿Te cuidaste? - un atisbo de preocupación pasó por su mirada que se convirtió en sarcasmo. -Tan seguro como tú, no- le lanzo púas envenenadas con la mirada- Sabes perfectamente que estuviste con Javier, espero que te hayas cuidado y no salgas con una sorpresa ya que tu “no novio” está muy decidido a continuar con su carrera. -No puedo llevarme mayor sorpresa, créeme Lorenzo. -Así estamos últimamente, de sorpresa en sorpresa. Me voy con la respuesta que quería. Este idiota no recuerda nada y me ha llamado mujerzuela. Tremenda primera vez. Me llevo por delante a Paolo, ni siquiera le doy las gracias por traerme a aclarar mis dudas. -Eres un estúpido- le grita a Lorenzo y salgo corriendo para no escuchar nada más. -Idiota, no me asustes así- le reclamo a Paolo. -Un puñetazo es lo que debo darte- esquivo el golpe. En verdad quiere golpearme. - ¿Tu que te traes Paolo? - le grito impaciente. - ¡Vas de estupidez en estupidez! ¿no te das cuenta? - ¿De qué hablas? -Besando a esa y luego llamando puta al amor de tu vida- cierro los ojos frustrado. -Yo no he besado a nadie- lanzo las gafas al suelo. -Ah no, entonces tienes un gemelo exhibicionista que abrió las cortinas a propósito para dar un ilustrativo documental de besos- no me di cuenta de eso. -Exageras, ella me besó, ¡auch! No me pegues- me alejo. -Me has superado, - camina en jarras- Ni el gran Paolo Venetti se atreve a tanto, besas a una y dices que es ella la que te besa, le haces el amor a otra y le dices que no sabes que era ella- me da un manotazo en la cabeza- Si yo mismo te empujé a esa habitación. - ¿También le dijiste que me llamara Javier toda la noche? - le digo furioso tomándolo por el cuello de la camisa. - ¡No, carajo! Pero bien que te adueñaste del nombre para hacerle el amor toda la noche. - ¡Cállate! -Me callo- alza las manos en derrota- Pero tengo razón, esa chica lo está pasando mal por tu culpa. -No quiero que la menciones más- le doy la espalda. -Si no quieres que la vuelva a mencionar respóndeme algo- ¿? - ¿Te cuidaste esa noche? Linette… -Amiga, llegaron nuestros papeles, podemos hacer las maletas. - las solicitudes para entrar a la universidad fueron aprobadas. Espere a que se resolviera el asunto de Desiree. Ahora nos vamos por caminos diferentes. -Sí, eso es un alivio, tardaron más de lo normal -Sabes gracias a quien, pero nada queda suelto, ella no recibirá ninguna aceptación de universidad alguna. - ríe maliciosa. -Sabes que Rania cuenta con las conexiones de los Reed ahora. - Que no son tan fuertes como las conexiones de los Comas y los Prada juntos, dos contra uno. - chocamos cinco. -Tengo que decirte algo, estoy embarazada- no me atrevo a mirarle la cara. - ¿Qué? ¿Cómo? ¿Desde cuándo? ¿De quién? – volteo a verla con paciencia a responder sus inquietudes. -Uno,Estoy embarazada. Dos, teniendo relaciones sexuales, es decir un método convencional. Tres, Desde hace ocho semanas y ¿de quién puede ser? a menos que tu creas la historia de Rania y Lorenzo. -Perdóname amiga, reaccioné así por la sorpresa, se perfectamente cada uno de los detalles que te pregunté de los que me declaro culpable ¿No estas preocupada? - Niego indiferente. -Discúlpame tu, estoy muy tensa. Con la situación que estoy viviendo en casa no es un buen momento para esta noticia. - ¿Vas a ir a la universidad? -Sí, pero primero tendré al bebe - ¿Sola? - la miro indulgente. -Debo enfrentar las consecuencias de mis actos, no voy a avergonzarme de nada -Ese bebe no lo hiciste sola- no pude evitar las lágrimas. -Lo tendré sola, no necesito de alguien que me ha dicho puta en mi propia cara. Me niego crea que le estoy indilgando una responsabilidad. Te prohíbo que se lo digas a alguien, por favor. Voy a disfrutar el momento hasta que no pueda ocultarlo, de todos modos, voy a ir a una de las empresas de mi padre en otra ciudad, ya lo habíamos conversado. … - ¿Qué haces aquí Desiree? - Paolo abrió la puerta, le sorprendió verme. -Quiero hablar con el sinvergüenza de tu amigo- lo empujo para pasar. - ¿Con ese humor? - pongo los ojos en blanco. -El que tengo y quítate de mi camino- quiere evitar que siga. -Lorenzo no está- reviso la sala, el comedor y la cocina. Empujo la puerta del baño de visitas. Me paro al pie de la escalera. -Lo imaginé, si ahora vive de sitio en sitio con su santa novia es difícil que le quede tiempo para estar aquí. - digo sarcástica. -Ella no es su novia, son buenos amigos- escucharlo me pone furiosa. -Por eso te saqué de mi vida, por tapar las sinvergüencerías del otro, son iguales los dos ¿Cómo me dices que ser amigo de Rania es algo bueno? - ¡Cálmate! - me enfurece más que me den órdenes. -Aléjate de mí Paolo, mientras tengas esa actitud no te quiero cerca. Dile a tu amigo que sus confusiones de aquella noche trajeron consecuencias. Que se haga responsable de eso que muy bien la pasó. Que por nada del mundo mencione mi nombre o le hare una orquectomía sin anestesia -Hola Desiree- veo con desagrado a los recién llegados. -Mira a quienes tenemos aquí- Rania adquiere una de sus poses fingidas- La pareja más candente del infierno- Paolo cambia de color. - ¿Qué haces aquí? - pregunta la igualada. -Sé que este piso es propiedad del inframundo y todos los que habitan en él también, pero ustedes saben que soy mitad ángel y mitad demonio. Voy de un mundo a otro arreglando cuentas. -No te preocupes Desiree puedes venir cuando quieras, siéntete como en casa- que amable es el demonio Lorenzo. -Gracias demonio mayor, no esperaba menos, pero me voy antes de perder mi parte angelical. - miro a Rania de forma poco amigable. -Yo también me voy, necesito un poco de santidad- detengo a Paolo con una mirada. -Tú te quedas Paolo, te encargue algo, habla con tu amigo que yo me llevo a la Ranita tenemos leña pendiente que quemar. Vamos- le ordeno. -Aquí me quedo- que obstinada. -Ven conmigo, - digo con más fuerza- Te conviene o quieres que lo diga aquí. - finge preocupación. -Loren, nos vemos después, si algo me pasa, si no me vuelves a ver ya sabes quienes responsable- cuanto drama. Tiene una cara de condenado al paredón ¡jajajaa! -Lo que te voy a hacer lo hare frente a las cámaras Rania.- esta cara sí que es de película de terror.
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