11-Tres por tres

1526 Palabras
Lorenzo… El ambiente es increíble esta noche. La gente disfruta tomando sus tragos y bailando. Los grupos se sitúan alrededor del mobiliario que varía para dar opciones a los visitantes. Los que quieren estar cerca de la barra cuentan con cómodos taburetes en la mesa bar o separados en mesas altas. Otros prefieren la comodidad del leather. En una zona intermedia amplios muebles de cuero se ofrecen para conversar o disfrutar de todas las vistas del lugar. El espacio destinado a los más activos tiene mesas sin sillas, solo para colocar la bebida e interactuar con los demás. A ratos funciona un karaoke y a ratos el dj pone música que complace a las distintas generaciones que visitan el bar. Por último, el segundo nivel está dedicado a bailar. Entramos a las nueve de la noche. Hoy me atrae divertirme. Es viernes y no tengo preocupaciones que me obliguen a madrugar. Debo confesar que la presencia de Paolo me anima porque él y yo siempre íbamos a fiestas juntos. Él a divertirse, yo, a lamentarme por no estar con mi más grande ilusión. La amistad con Javier se ha ido consolidando con el paso de los años. Nunca aclaramos nada referente a los días de escuela. Él no tiene la culpa de que Linette se enamorara de él. Al final ninguno de los dos se quedó con ella. Desde que llegamos, mis amigos elogiaron el lugar, eso me hace sentir bien. No porque necesite elevar mi ego, sino porque tanto oír que me llaman aburrido y amargado me ha hecho creerlo. Escuchar la aprobación de mis amigos es placentera, me da esperanzas de no morir esperando a que llegue el elixir de mi vida. Hoy quiero hacer lo que nunca hago, quiero liberarme del estigma que me persigue. Necesito creer que puedo hablar con alguien sin desconfiar. Siento que ya he penado demasiado mis culpas y que necesito avanzar. “Hasta hoy Linette Prada, hoy te arrebato las llaves que me encadenan a tu recuerdo”. Haciendo caso a Paolo nos acercamos a tres chicas de la zona intermedia. Desde donde estamos podemos ver sus cabelleras. Por una ocasión se pusieron de pie tarareando una canción latina, muy emocionadas. Nos dieron una vista de su figura “saludables” el gimnasio y la buena comida hacen maravillas. Llegamos a la mesa como los tres mosqueteros, después de la equitativa distribución hecha por Paolo. Una para cada uno, no me conozco al participar en eso, pero bueno. Al llegar, frente a las chicas. Se me secó la garganta. Mi cerebro dejo de funcionar porque no soy capaz de mover ni un cabello con la brisa. Estoy boquiabierto viendo fijo a la esbelta mujer de pelo medio rojizo que está frente a mí. Comienzo a transpirar. Escucho lo que parece ser una conversación, creo que mis amigos conocen a las demás. Yo no he visto a ninguna porque solo tengo ojos para una a la que escucho decir -Soy yo- la voz más dulce que han escuchado mis oídos, no por el timbre de voz sino por lo musical del tono. Inmediatamente mi subconsciente tomo las llaves de mi corazón y se las entregó de nuevo a esta mujer. Mi corazón quiere seguir encadenado a ella. Ella ya no es un recuerdo, está aquí. Linette Prada está aquí. Como explico lo que veo, lo que siento. -Linette- mi cuerpo está tenso, la frente me suda. -Hola Lorenzo- me está saludando sin apartar los ojos de mi como si me estuviera admirando. -Hola- ¿Qué digo? Me paso la mano por la frente una y otra vez. - ¿Estás bien? - está genuinamente preocupada. - ¡Sí! - me he vuelto tarado- ¡no! - ¿que dije? - Si estoy…bien ¿y tú? -Estoy bien- sonríe y digo no, no sonrías que me matas. Sigue tan bella, no, está más bella, es una diosa. Voltea la cara, está mirando a alguien a mi lado- Hola Javi - ¿Javi? Mis parpados se cierran pesadamente. Olvidaba quien me acompaña. -Hola Lin- ¿Javi, Lin? - De haber sabido que vendrías para acá habría ido por ti- empiezo a respirar pesadamente. - ¿Acaso tienes mucho tiempo aquí? - se sonríen entre ellos y yo respiro profundo. -Seis meses- me siento estúpido. No hay un día que no la piense. He anhelado verla. - ¿Tú lo sabias? - digo en tono acusador. Señalando a Javier. -Sí, nos vemos con frecuencia- mi cara cae en pedazos. -No lo sabía. -No te lo iba a decir, tenemos el acuerdo de no hablar de Linette- Este hombre no tiene control en esa boca. Veo decepción en Linette. -Tranquilo, eso no importa. Supongo que ella me lo hubiese dicho si le interesara verme- recojo los pedazos del suelo para salvar mi orgullo. -La verdad es que no tenemos nada de qué hablar así que no lo vi necesario, pero me alegra verte- la miro implorante y a la vez molesto. Me digo idiota repetidamente. -Muy considerada Linette, pero no necesito tu lastima. -Hola Linette- nos interrumpen - ¿Qué tal estas Paolo? -En lo mismo, siendo un buen amigo. Veo que has cambiado mucho- la admira completa. -Estás viendo espejismos Paolo, Linette siempre fue hermosa –Desiree, como siempre sacando la cara por su amiga- ahora tu sí que sigues siendo el mismo chaperón de siempre. - eso fue por mí. -Desiree tenemos que hablar- Le dice serio, cosa extraña. -No recuerdo tener ninguna conversación pendiente contigo. -En ese caso voy a hablar con esta hermosa morena. - intenta agarrar a la otra joven. -Ni li intentes Paolo- le advierte Javier. -Yo puedo hablar con quién yo quiera Javier – se defiende la chica que casualmente es la misma a la que Paolo le tiro el ojo el otro día. - ¿Ustedes se conocen? - pregunta Linette refiriéndose a Javier y la morena. - ¿Este es el desgraciado del que nos hablaste Carla? - Desiree pregunta acusando a Javier. -Debemos aclarar las cosas Carla, hubo un mal entendido. -Largo de aquí los tres- Desiree se encoleriza- Tenemos mejores cosas que hablar con sinvergüenzas como ustedes- nos invita a dejarlas – Mira cómo se han hecho amigos, claro, si tienen el mismo perfil. - No sé qué quiere decir con eso. Nos retiramos lo más dignos posible. Volvimos a ocupar nuestros lugares en la barra. Tome dos tragos seguidos del wiski más fuerte. Justamente hoy que tengo la intención de dejar atrás ese pasado confuso de enredos, hoy me encuentro con Linette. La molestia es tan grande que no me moví de la silla, tampoco dejé de mirarla. Atento a todos sus movimientos vacié la botella completa. Paolo y Javier contaron sus historias con esas mujeres, yo no encontré las palabras para contar la mía. Ver como algunos se acercaban a Linette invitándola a bailar y ella acepta risueña me estaba enloqueciendo. Rompí un vaso al apretarlo con fuerza haciéndome una ligera cortada. El escozor de la herida me devolvió la capacidad de hablar. -Ella robo mis ilusiones de juventud. -Eres joven Lorenzo. -Tú le hiciste daño a ella, deja de hacerte la víctima. - ¡Qué sabes tú Javier! -Muchas cosas. -Cállate, - le digo- eres el culpable de mi desgracia. -Yo lo único que hice fue ayudarla. -Ves, estas confesando que le ayudaste a destruirme, son un par de desgraciados. -Hermano estás hablando con el corazón roto, busca quien te lo cosa- Siempre me pregunto por qué ando con Paolo. -Ella lo rompió, debe repararlo- lo enfrento. -Olvídate de ella Lorenzo. -No te metas en esto Javier, si la ayudaste a destruirme sentimentalmente ayúdale de nuevo a repararlo porque la tengo aquí- me señalo el pecho- no sale de aquí- apunto mi cabeza- ¿puedes entenderlo? -Si le ayudas a él, échame una mano a mí con Desiree y te ayudaremos con la morena hermosa que se llama Carla. - Las ideas de mi amigo no son buenas. -Eso no es tan sencillo, por lo que veo ninguna quiere nada con nosotros. -Vamos a averiguarlo, pueden estar mintiendo- dice relajado y desconfío de sus argumentos. - ¿Cómo vamos a saber eso Paolo? – Javier se muestra interesado. -Este es el plan- capta nuestra atención- Nos acercamos y les robamos un beso. Si corresponden tenemos la respuesta positiva y si nos pegan la respuesta es doblemente positiva porque las mujeres son así de confusas. Les gusta que le rueguen. - no guiña el ojo al terminar. -Nunca he besado a Linette -Amigo, le has hecho más que eso. -Yo puedo darme cuenta si Carla me corresponde, me la voy a jugar con el beso. -Yo puedo ser todo lo mujeriego que sea, pero quiero a esa rubia. - me miran los dos- Lorenzo decídete o ese otro rubio la va a besar por ti- vuelco mi atención a la mesa de las chicas, son asediadas por unos caballeros. Linette le sonríe a uno y no necesito otra motivación. -En sus sueños, si la toca le rompo el alma- me pongo de pie. -Ya nos pusimos de acuerdo, vamos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR