5| En medio de la nada El impacto de la bofetada que recibió Michele resonó dentro del probador. El aire se volvió denso, cargado con la ira de ella. La mejilla de Michele enrojeció casi de inmediato y su rostro se ladeó ligeramente. Los labios de Kath se apretaron y su ceño se frunció. Su respiración se aceleró de forma notoria, al igual que la de él, mientras un silencio repentino envolvía el lugar en el que se encontraban. Michele tardó unos segundos en volver el rostro hacia Katherine. «¿Acaso se atrevió a golpearme?», se preguntó, incapaz de creer lo que esa joven le había hecho. Nadie jamás se había atrevido a ponerle una mano encima, y quienes lo habían hecho no vivían para contarlo. Michele entreabrió los labios y, con un gesto amenazador, volvió a encararla. Pasó los dedos p

