53 | Rechazar o elegir Kath continuó con la mirada atenta a la ventanilla del auto, impaciente, esperando la hora de llegar a esa casa y encerrarse en su habitación. Sin embargo, Michele, fiel a su palabra, le preguntó qué quería hacer a continuación. Kath lo miró con un gesto de sorpresa. —¿Estás tramando algo? —le preguntó achinando los ojos. No creía que esa fuera una invitación genuina; si algo sabía de Michele, era que siempre tenía otros fines. —Te prometí llevarte a donde quieras, pero si quieres regresar… —dijo Michele, siendo interrumpido por Kath antes de terminar la frase. —Quiero ir al cine —dijo con seguridad. Lo miró atenta, esperando ver su reacción. Aprovechando la rara ocasión de tener una elección en sus manos, Kath sonrió traviesa. El rostro de Michele se endurec

