CAPÍTULO 69 | TENSIÓN SEXUAL Al llegar a la puerta de la oficina de Michele, Isabela hizo una leve reverencia y volvió a su escritorio. Por su parte, Kath tomó una respiración profunda antes de abrir la puerta. Irguió su espalda y caminó hacia el interior, cerrando tras de sí. Michele estaba sentado detrás de su gran escritorio n***o, revisando unos documentos; pero, al escuchar el sonido de la puerta, levantó la mirada, dejó lo que estaba haciendo y se levantó para rodear el mueble. —Buenos días, Kath —dijo Michele al contemplar a su esposa. Esta vez, Kath se aproximó a él. —Buenos días —saludó ella con tono bajo y dejó que Michele se inclinara a besar sus labios. No fue un beso largo ni intenso; fue más bien corto. Sin embargo, la forma en la que Michele cubrió sus labios con l

