CAPÍTULO 70 | HOMBRES DE PALABRA Al separar sus labios, Sam pudo sentir la invasiva lengua de Alessandro entrando; su pulgar se mantenía en el labio inferior de ella hasta que lo retiró para presionar su cuello. Los labios de Sam no eran gruesos, pero Alessandro los sintió suaves y deliciosos. El beso fue lento; él se tomó su tiempo para disfrutar de ella y permitir que ella disfrutara de un contacto que, poco a poco, se fue intensificando. La lengua de Alessandro se movió dentro de su boca, explorando cada rincón húmedo y tibio. Sintió cómo la rubia trataba de mantener la respiración tranquila bajo sus grandes gafas. —Tal vez el tenso eres tú —dijo Sam cuando cortó el beso. Sin embargo, no se alejó de él ni apartó la mano que presionaba su cuello. Alessandro inhaló hondo y el arom

