Lucian caminaba con paso firme por los pasillos del edificio de Elite, la prestigiosa revista de moda de Nueva York que ahora presidía. Las luces brillaban sobre los impecables pisos de mármol, reflejando la elegancia que la marca representaba. A su lado, Abbie revisaba una carpeta con los últimos detalles del evento de lanzamiento de la noche. —¿Tenemos todo listo? —preguntó Lucian sin apartar la vista de su teléfono. —Por supuesto. La decoración en el lugar ya está lista, los invitados confirmados y el equipo de catering llegó hace una hora —respondió Abbie con una sonrisa profesional. Se aseguró de que todo sonara impecable, aunque sabía que cada evento de este calibre siempre traía sorpresas de último minuto. Lucian asintió, pero su rostro mostraba preocupación, como si algo no estu

