CAPÍTULO 72 | MUÉSTRAME Las pequeñas perlas de sudor que brotaban del cuerpo de Sam resultaron sensuales ante los ojos de Alessandro, quien se encontraba sentado en la orilla de la cama, sintiendo cómo su endurecido falo se hundía en ella mientras los grandes pechos de la rubia rebotaban ante su mirada. Sam se aferró a su espalda mientras la boca de Alessandro buscaba con urgencia uno de sus pezones; lo succionaba al tiempo que un jadeo era expulsado por la boca de ella, al sentir un nuevo orgasmo recorrer su interior y liberarse como la espuma en una bañera llena de jabón. Cuando las paredes vaginales de Sam se contrajeron, Alessandro aceleró los movimientos que guiaba con ambas manos en su cadera. Un jadeo grueso escapó de su garganta cuando se corrió dentro de un nuevo condón. Sus

