—Oliver POV— Malditas reuniones... Todo el maldito día he estado metido en reuniones, una tras otra sin parar. La corporación Wilson, mi empresa, estaba siendo atacada por personas externas y por más que los detenemos, regresan al ataque. Me encontraba mirando por el enorme ventanal que había en mi oficina. Los rayos de luz entraban en todo su esplendor para iluminar cada rincón de mi oficina. Estaba consiguiendo tener algo de paz hasta que mi secretaria rompe el momento al entrar. —Señor. —Ahora, ¿qué? —Su padre, requiere de su presencia. El simple hecho de que mencione su nombre me molesta demasiado y no puedo evitar gritar que se largue. —¡Largo! Sabía que estaba mal al tratarla así, puesto a que no tenía culpa en referencia a mi padre, pero en referencia al trabajo no ha sido

