—Claro que lo son. Déjame hablar. —Ni de chiste. —¡Gastón! Susurra. —¡Reece Morgan! Grita la rubia. —Soy Amelia. Vuelve a gritar. —¿Niña? Lo escucha. —Si. —¿Quién te acompaña? —Tranquilo, es seguro. Sale del escondite con Gastón a su lado. Al ver a Reece bajando el rifle. Amelia corre hacia él. Éste la recibe a mitad de camino cargándosela encima. —¡Niña! ¿Qué haces aquí? Pregunta dejándola en el suelo. —Gastón me trajo. En eso el imponente hombre se posa detrás de ella. —Gastón, él es mi hermano. —¿Gastón? ¿De dónde eres? Frunce el ceño. —Larga historia. Responde la rubia. —¿Qué fue lo que pasó? —Vamos a dentro. La chica al entrar en la casa las gemelas se le lanzaron encima, felices de tener a su hermana en casa. Pero al ver el hermoso espécimen entrar detrás de ella, de inm

