capítulo 13

986 Palabras
A Través de las Sombras Clara no podía sacarse la sonrisa del rostro después de lo que había ocurrido. La sensación de haber bailado, de haberse sostenido por sí misma, sin el bastón, la había llenado de una euforia que no había sentido en años. Pero tras la euforia, siempre venía la caída, y esa caída ahora se sentía inevitable. De vuelta en casa, sola en su cuarto, Clara comenzó a sentir el peso de la realidad. Sus pensamientos la traicionaban, recordándole lo mucho que aún tenía que enfrentar. Valeria le había insistido en que todo estaba mejorando, que ese momento había sido un símbolo de su progreso. Sin embargo, Clara sabía que los verdaderos fantasmas estaban dentro de ella, y esos no se desvanecían tan fácilmente. Al mismo tiempo, Adrián no podía sacarse de la cabeza la imagen de Clara bailando. Ese momento lo había desarmado completamente. Verla tan fuerte, tan viva, lo hacía sentir culpable por todo lo que había pasado entre ellos. Él había intentado ignorarla, pretender que podía seguir con su vida, pero la realidad era que Clara seguía siendo parte de él. Y mientras más intentaba alejarse, más profunda era la grieta que se formaba en su corazón. Aquella tarde, mientras caminaba hacia el aparcamiento junto a Carolina, su novia, las palabras de Valeria resonaban en su cabeza. La confrontación de Valeria aún lo tenía aturdido. Aunque no quería admitirlo, sabía que tenía razón. Lo que le había dicho a Clara en los pasillos había sido cruel, aunque no lo hubiera hecho con esa intención. Pero no era solo lo que dijo, sino lo que no decía, lo que realmente lo estaba destrozando por dentro. Carolina, como siempre, hablaba de cosas superficiales. Lo que harían el próximo fin de semana, los planes para su próxima cita. Adrián asentía, pero apenas la escuchaba. No podía dejar de pensar en Clara, en cómo había sonreído al bailar, y en lo mucho que le dolía ver esa alegría desde tan lejos. De repente, el teléfono de Clara vibró con un mensaje. Era Valeria. —Te tengo algo que te va a gustar —decía el texto—. Es momento de un poco más de Michael. Pon Man in the Mirror. Clara, aunque se sentía un poco cansada emocionalmente, sabía que Valeria siempre encontraba la forma de levantarle el ánimo. Así que, sin pensarlo mucho, abrió la playlist de Michael Jackson y puso la canción. "Man in the Mirror" comenzó a sonar con su suave introducción. Clara cerró los ojos, dejándose envolver por la letra. "If you wanna make the world a better place, take a look at yourself and then make a change." Las palabras de la canción la golpearon con fuerza. Clara sentía que algo en ella necesitaba cambiar, pero no sabía cómo. No solo era su cuerpo, sino su corazón. Había pasado demasiado tiempo encerrada en sus propios miedos, en el rechazo de Adrián, en la incertidumbre de su vida. Pero ahora, algo comenzaba a cambiar. Tenía que hacerlo. Lo que había ocurrido en el banco con Valeria le había demostrado que era capaz de más de lo que creía, y quizá... quizá era el momento de empezar a creer en eso. Mientras escuchaba la canción, las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas. No eran lágrimas de tristeza, sino de liberación. La canción seguía resonando en sus oídos, cada palabra penetrando en su alma como si Michael Jackson mismo le estuviera hablando directamente. "I'm starting with the man in the mirror..." Adrián, por su parte, había llegado a su habitación, pero no podía concentrarse en nada. Carolina lo había dejado en la entrada, y él apenas había pronunciado una despedida. Se sentía como un autómata, incapaz de manejar la maraña de emociones que lo asfixiaba. Era un hombre atrapado en su propio reflejo. Sin pensarlo, buscó en su lista de música algo que pudiera calmar su mente. Cuando encontró "Man in the Mirror", no pudo evitar presionar play. La canción lo envolvió, y por primera vez en mucho tiempo, Adrián se permitió escuchar la letra con atención. "I'm asking him to change his ways..." La voz de Michael Jackson parecía hablarle directamente, como si le recordara que el cambio que estaba evitando no era externo, sino interno. ¿Cuánto tiempo más iba a ignorar lo que sentía? ¿Cuánto tiempo más iba a seguir lastimando a Clara sin siquiera darse cuenta? Adrián respiró hondo, cerrando los ojos, dejando que la música lo guiara a través de las emociones que había estado reprimiendo. Su mente se llenó de imágenes de Clara, de su sonrisa, de los momentos que habían compartido cuando eran niños. No había forma de escapar. No podía seguir fingiendo que ella no importaba, cuando en realidad era todo lo contrario. La tensión en su pecho aumentaba con cada segundo. Sabía que tenía que hacer algo, pero no sabía cómo empezar. Había sido demasiado orgulloso, demasiado cobarde. Pero la letra de la canción no le daba tregua, empujándolo a confrontar lo que más temía: sus propios sentimientos. "If you wanna make the world a better place, take a look at yourself and then make a change." El teléfono de Adrián vibró. Era Valeria. —Deja de hacerte el idiota, Adrián. No puedes seguir así. El mensaje era simple, pero fue suficiente para romper algo dentro de él. Su mano tembló mientras cerraba el teléfono. La verdad era que, a pesar de todo, no podía escapar de lo que sentía por Clara. Ya no. A lo lejos, en su propia habitación, Clara seguía escuchando la canción, sintiendo cómo algo dentro de ella también comenzaba a cambiar. Ambas almas, separadas por el orgullo y la confusión, comenzaban a darse cuenta de que el cambio que necesitaban no estaba en el otro, sino en ellos mismos. "Make that change..." El eco de la canción quedaba en el aire, resonando en sus corazones.
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