Max Niko ni siquiera espero a que detuviera el auto, estaba tan emocionada que prácticamente salto de el. Dylan por otro lado a penas si alcanzo a decirle que la veríamos en el almuerzo, aunque conociéndola dudo que lo haya escuchado. Él soltó una risa que había estado reprimiendo desde que salimos de su casa, y yo lo acompañe, con su prima aquí las cosas serían mucho mas interesantes. —¿Entonces bajas o no?–preguntó observándome desde fuera. —Ya voy... Es que debo recuperarme de lo que acaba de suceder–respondí burlonamente. Mi amigo tomó su mochila, y cerró la puerta. Copie su acción y después bajé. —Listo... Ya estoy fuera–sonreí. —¿Crees que Niko pueda ayudarnos con las chicas?–preguntó Dylan mientras avanzábamos. —No lo sé...–dije algo triste–. Pero espero que si. —¿Fuimos

