Niko Era lunes, para mi desgracia hoy si era día de clases. El fin de semana había pasado demasiado rápido y casi no pude disfrutar de todo lo que quería. El único lado bueno de esto, era que por fin conocería a las chicas que traen locos a mi primo y a Max. Eso era lo que me motivo a despertar hoy, que irónico. Me levanté casi pegando un salto de la cana. Corrí al baño y remoje mi cabello con solo un poco de agua. Lo recogí en una coleta y volví al cuarto. Busqué una remera con el número 65 en el frente, un jean azul y una zapatillas cómodas. Me las coloque lo mas rápido que pude, tomé la mochila del escritorio y me apresure en llegar a las escaleras. Bajé deprisa y ya abajo encontré a mi primo. Una sonrisa picara escapó de sus labios. —Te ves preciosa–me guiñó un ojo. —Lo sé, me

