Dylan Mis labios se curvaron dando paso a una enorme, amable y feliz sonrisa. Por ese instante todos mis problemas parecieron desaparecer. El solo hecho de poder verla frente a mí hizo que mi cuerpo entrara en un estado de felicidad absoluta. Ella estaba parada junto a mi madre, ambas se encontraban frente a las escaleras, lo mas probable era que mamá ya la hubiera hospedado y por eso ya estuvieran bajando. Ella sonrió alegre de verme. Sus dientes blancos relucían a los lejos. Corrí hacia a Nicole. Al llegar hasta ella la tomé por la cintura y la eleve del suelo. Di unas cuantas vueltas con mi prima sobre los hombros, hasta que ella comenzó a golpear mi espalda en señal de protesta. Sabia cuanto odiaba que le hiciera eso, pero era divertido verla molesta. —¡¡YA BAJAME!!–protestó. Un

