Max Saliendo de casa de Lucy me sentía en parte devastado. Habíamos pasado un rato en paz y ya lo había arruinado. Por alguna razón me sentía mal. Lucy, no es mala persona... Quizás lo de la apuesta no estaba bien. La lastimaría y eso... Me lastimaría a mi también por algún motivo. Caminé derecho hacia mi casa, el auto lo había dejado en mi casa porque no quedaba tan lejos. Ya unas cuadras adelante me senté en el parque a reflexionar sobre lo que me estaba sucediendo. Me perdí tanto en mis pensamientos que para cuando me di cuenta ya era de noche. Levanté la vista hacia la calle que seguía hacia mi casa, pero note que una sombre femenina se acercaba a mi. Mis ojos no podían creer que lo estaban viendo. Eso no podía ser cierto. No podía ser ella. Mí pulso se elevó, los nervios me invadie

