Capítulo 1
Me detuve en el jardín de la casa para observar las flores que estaban sembradas alrededor de la casa, pero me fue imposible no poder acercarme un poco más y poder apreciar la belleza y la ternura de esta en el lugar. Permanecí por un tiempo corto y pensé en si querer usar ese tipo de flores para mi boda. Recordé que a Billy no le agradaba ese tipo de flores, por lo tanto yo debería de incluir rosas definitivamente. Decidí apartarme del lugar y entrar hacia la casa donde se encontraban mis padres y mis hermanos. Me senté en uno de los muebles al lado de mi hermano Harryson.
—Betty —pronuncié y con mi codo derecho, le topé a ella.
—¡Keyla! —gritó mi hermana y se exaltó un poco al sentir mi roce brusco en ella.
Reí un poco. Veía como mi hermano Harryson se había inclinado hacia nuestra dirección.
—¿Cómo anda todo con Priscilla? ¿Hermano? ¿Todo anda bien? —le hice varias preguntas a mi hermano.
—Te podría decir que bien, sólo que tenemos algunos inconvenientes de eso ya lo habíamos hablado tú y yo Keyla —me respondió él.
—Sí, lo recuerdo. Perfectamente es lamentable que ellos... —pausé para no dejar en evidencia algunas cuestiones sobre la relación entre mi hermano y Priscilla—. ¿Por qué no me acompañas para la elección de algunos preparativos para mi boda?
Él me miraba extraño, la idea lo había dejado un poco raro.
—¿Yo Keyla? —me preguntó él.
—Sí, tú. Harryson.
—No quiero ir a ese lugar.
—Quiero hablar contigo —traté de insistir aunque él no quería.
—No quiero —volvió a repetir.
—Bien, hablemos luego entonces —rodée los ojos y aparté mi mirada de él colocándola sobre mi hermana—. ¿Me podrías acompañar tú hermana?
Entonces me quedé tranquila en mi lugar esperando alguna respuesta de ella.
—Sí, Keyla te acompaño —me respondió ella sin apartar su mirada de su móvil.
Minutos después mis padres se habían retirado de la sala. Mi hermano se encontraba allí sentado. Como en eso de las tres de tarde mi hermana Betty y yo nos movilizamos de la casa, nos dirigimos rápidamente al establecimiento donde yo iba a elegir las decoraciones de mi boda, así lo hice. Saliendo del lugar me topé con Kenny, un alfa que era muy temido por su carácter intimidante y despiadado. Veía que me miraba mucho y no me estaba gustando su actitud.
—Keyla —pronunció él mientras caminaba hacia mí.
Me quedé sorprendida al escuchar mi nombre de su boca ya que él nunca lo había mencionado.
—Buenas tardes —fue lo que yo pude decirle a él.
—¿Sorprendida Keyla? —me preguntó él, se detuvo frente a mí.
Lo veía sonreír pero una sonrisa maliciosa de su parte.
—Lo noto extraño Kenny. ¿Qué le sucede a usted?
—Es que hoy usted me ha inspirado poder acercarme para apreciar su belleza y su reacción ante mis palabras —me contestó él confundiéndome aún más.
—Kenny, soy una mujer comprometida —le recordé a él porque veía que estaba cruzando los límites.
—Yo no tengo ningún tipo de limitante Keyla. ¿Algún problema con eso? —se mostró desafiante él.
—Usted me está tratando de decir que no le interesa que yo esté comprometida y aún así va a seguir coqueteando —supuse por un instante causando tensión en mí.
—Usted es una mujer muy bella y sexy Keyla. ¿Por qué no arriesgarme a qué su esposo me quiera desaparecer?
Lo que él había expresado me había dejado más sorprendida y más asustada a la vez.
"¿Pero qué le pasaba a este hombre?". "¿Está loco?". "Él sabe que estoy comprometida".
—Por favor, Kenny. No quiero que me cause problemas. Manténgase al margen de mí —le pedí a él.
Él solo sonreía y yo tenía la ligera sensación de que iba a tener problemas futuros.
—Me despido de usted. Pero recuerde que cada vez que yo la vea. Tú tendrás una conversación conmigo —sentenció él de una manera que me llegó a asustar.
Sentí como mi corazón se volqueaba. Decidí respirar profundo y mantener la calma. Yo podría manejar aquella situación. Betty y yo vimos a Kenny alejarse dejando un alivio en mí obviamente.
—¿Qué fue eso? —hizo Betty una pregunta.
Mantuve mis labios cerrados por unos breves instantes tratando de salir del shock que tuve con el alfa Kenny.
—Por favor, Betty. No hacer ningún tipo de comentario delante de nadie sobre lo que la boca sucia de Kenny haya emitido. Yo personalmente no quiero tener ningún tipo de problemas —comenté finalmente saliendo del trance incómodo del que estuve frente a Kenny, puse mi visión sobre mi hermana Betty y ella como yo aún no lo creía, no nos habíamos imaginado que Kenny se expresara de esa manera como se expresó conmigo—. Trataré de evitar este hombre a como de lugar. Ya me ha dado indicios de que me podría causar problemas y tengo miedo de que se obsecione conmigo —pausé de nuevo y respiré profundo.
Betty y yo mantuvimos la calma en silencio, aparté mi mirada de ella y la puse sobre su derecha, mis ojos quedaron clavados en algunas blusas que yo estaba viendo y sentí curiosidad de acercarme para apreciar más de cerca lo que estaba mirando.
—¿Qué harás cuándo veas a Kenny? —me preguntó ella.
Seguí mirando hacia donde estaban las ofertas, mientras pensaba que era lo que yo iba a contestarle a mi hermana.
—Huir de él —le di una respuesta corta, por el momento no había otra opción.
—Pero de todos modos, él te va a perseguir Keyla. Me refiero a algo contundente —contradijo Betty.
Ella tenía mucha razón pero realmente yo no iba a discutir esa parte. Retorné a colocar la mirada sobre mi hermana.
—Luego veré qué yo podría hacer con el sinvergüenza de Kenny, olvidemos ese tema y vamos a mirar que podremos comprar.
Durante el transcurso del día pudimos visitar varias tiendas y centros comerciales. Verdaderamente quedamos exhausta por el hecho de haber caminado mucho, pero logramos nuestros objetivos. Además compramos ropa para nosotras y ese no era el objetivo.