Hermano El mayordomo sirvió el desayuno en silencio, colocando platos de frutas frescas, panes, mermeladas y carnes curadas sobre la mesa. La comida parecía opaca frente a la tensión que flotaba entre los dos, pero Soren decidió no dejar que el ambiente se volviera aún más incómodo. - ¿Cómo va todo con Kaelion? - preguntó con un tono más suave, como si realmente le interesara saber cuando los sirvientes los dejaron solos. Leocadia levantó la mirada hacia su hermano, luego a la puerta cerrada que daba al pasillo por donde Kaelion debía entrar después de terminar su reunión. Sabía que él aún no había llegado, probablemente sumido en alguna asunto importante, pero su rostro se tensó ligeramente al pensar en él y su hermano lo notó. - Va bien. - dijo finalmente, aunque la palabra sonó vací

