Soren despierta Kaelion permanecía sentado junto a la cama de Soren, con los codos apoyados en las rodillas y la mirada fija en el príncipe, que aún se veía pálido, pero mucho más estable que horas antes. El silencio era pesado, interrumpido solo por el suave crepitar de las velas y el ocasional crujido de la madera bajo el peso de la tensión. - Soren... - comenzó Kaelion, su voz baja, casi un susurro- Quiero saber la verdad sobre esas cicatrices. Soren lo miró por un momento, sorprendido por la pregunta directa. Luego suspiró, recostando la cabeza contra la almohada, y su mirada vagó hacia el techo. - Son las heridas que absorbí de Leo y las mías durante aquel accidente... cuando éramos niños - admitió finalmente, su voz cargada de un peso que parecía arrastrar los años consigo- Le pe

