El Secreto de Soren Cuando regresaron al Palacio, fueron a cambiarse para cenar, pero Soren no se presentó. Cuando envió a un sirviente a preguntar, este regresó informando que nadie contestó en la habitación. Confundidos, Kaelion y Leo fueron al anexo para verlo y después de golpear la puerta, frunció el ceño al no obtener respuesta tras golpear nuevamente la puerta de la habitación de Soren. Leocadia, que había estado a su lado, intercambió una mirada de preocupación con él. - Déjame intentarlo, Kael. - dijo ella suavemente, tocando la puerta con cuidado- Soren, ¿estás bien? El silencio del otro lado fue ensordecedor. Kaelion no esperó más. Giró el pomo, descubriendo que la puerta no estaba cerrada con llave y entró, seguido de Leocadia. - ¿Soren? - llamó Kaelion, recorriendo la hab

