Una dura verdad

1893 Palabras

Pov Arabella Me quedo estática, con el corazón latiendo muy fuerte en mi pecho y con el cuerpo húmedo por la lamida de ese hermoso león mientras los ojos de Vladimir me observan de manera descarada. No hay un apéndice de vergüenza, ni arrepentimiento por verme como Dios me trajo al mundo, él disfruta pasear sus ojos ámbares por mi cuerpo. Lo veo detallarme con tanta calma que los vellos se me erizan; primero mis pechos, que están duros y los pezones ligeramente erguidos y luego mi vientre hasta detenerse en mi monte de venus. La respiración se me cierra y la garganta se me seca. No sé si taparme, salir corriendo o desmayarme, solo sé que esto me quema y que soy incapaz de moverme. ¿Temor? ¿Morbo? No lo sé. —¡Vladimir, ¿qué mierdas haces aquí?! —Exclamo con voz aguda mientras enrollo la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR