Pov Vladimir Siempre he sido un hombre de moral gris, un sádico y un pervertido, pero ahora, ahora siento que todo esto se ha multiplicado por mil gracias a la mujer que está a dos habitaciones de la mía. Nunca entendí qué fue lo que me hechizó de ella; ¿sus ojos azul como el hielo? ¿O esas pestañas largas y rizadas que la hacen ver adorable? (claramente no lo es). Arabella es una mujer grosera, con una lengua viperina y malcriada, pero… no deja de ser mi maldita perdición, una perdición que me lleva cada día más a un abismo del que no quiero salir nunca. Salgo de su habitación con el maldito de Jasire a mi lado quien también parece igual de hipnotizado que yo con la belleza de la mujer. Sin embargo, eso no le da derecho a lamer cosas que no son de él. —Eres un maldito descarado —le d

