Pov Vladimir No pienso, actuó. Cómo la bestia inhumana que soy. Subo el concreto con todas mis fuerzas. Mis dientes se aprietan, mi corazón se acelera y las venas de mi cuello y frente se engruesan. —¡Ah!!! —grito levantando el concreto con las manos. Renato me mira sorprendido, atónito, pero rápidamente reacciona y toma a mi padre por los brazos y los hala. Dejo el concreto a un lado y como puedo me subo a mi padre al hombro. Salgo de ahí apresurado con Renato a mi lado y, apenas cruzamos el umbral de la salida el estruendo no se hace esperar. ¡Pow! ¡Pow! ¡Pow! El impacto nos mueve, el fuego nos encandila la cara y salimos volando por los aires. Cuando abro los ojos, noto la propiedad destruida, Renato y mi padre tirados en el piso medio inconsciente. Me levanto como puedo y los a

