⚠️ Advertencia ⚠️ Este capítulo contiene muerte de un personaje importante. Leer bajo su propio riesgo. POV Vladimir El viento corta como navajas heladas mientras descendemos por la colina que da a la mansión de Viktoria. Siberia no perdona, pero nosotros tampoco. Mi pecho retumba con cada paso que doy. No por miedo. No por el frío. Por rabia. Por Tasya. Milak a mi izquierda camina con los nudillos blancos de tanto apretar el rifle. Amarí a la derecha, mudo, con los ojos encendidos. No dice nada desde hace horas. Y cuando Amarí calla, la muerte camina con él. —Entramos por el túnel. Dos minutos. Silencio absoluto. —ordeno en voz baja, marcando en el reloj interno el inicio de la operación. El último maldito acto. Nos deslizamos como espectros por la trampa de acero y concreto que r

