POV Tasya Siento que el mundo se deshace. Como si los cimientos de todo lo que alguna vez me sostuvo colapsaran de golpe bajo mis pies. El frío de Siberia me golpea la cara, pero no es eso lo que me estremece. Es él. El cuerpo de Milak… tendido frente a mí. Inmóvil. —No… —susurro, como si bastara negarlo para que no fuera verdad—. No… no puede ser… Mis rodillas chocan contra el suelo. Las manos me tiemblan. Me arrastro hasta él con un grito que no parece humano. —Milak… —su nombre me sale del alma, de los huesos, del centro del pecho que se me parte en dos. La sangre brota de su abdomen como un río oscuro. Él está envuelto en ella… y yo también. La huelo. La siento caliente bajo mis manos. Me ahoga. —¡No! —le grito como si pudiera revivirlo con rabia—. ¡Despierta! ¡Levántate! To

