Crisis
Riku miró al espejo con los ojos brillantes antes de alejarla de él sin soltarla. Respiraba agitado y sus manos brillaron con intensidad. Estaba teniendo una crisis.
Mierda, el momento menos indicado, pensó el esper.
Desde que había hablado con Anthea y esta le había asignado la misión, sus niveles de estrés y tensión, los que había controlado trabajando como voluntario en el ala pediátrica del hospital universitario donde trabajaba su hermana y su cuñado, se habían disparado a niveles peligrosos.
El esper estaba en paz de poder continuar su vida solo debido a su implante. Ya había dejado atrás el dolor de la conexión cuando esta se cortó con la muerte de Aoto, pero la G3 le soltó la bomba de que la misión no sólo era fingir ser su compañero, si no que lo era en realidad y con un porcentaje del 95%.
Era un vínculo de segunda oportunidad como el de Zack con Rin y por lo que su amigo le había dicho, era demasiado intenso y, mientras más lo rechazara, más fuertes serían las crisis.
A causa de su entrenamiento, años de meditación y control mental para mantener a raya sus habilidades se había confiado en que podría resistir el vínculo, pero cuando la tocó en el rostro y sintió su piel todo se fue al demonio. Su erección fue tan inesperada cuando sus estelas de llamada lo tocaron que se sobrecogió. Eso jamás pasó con Aoto y eso lo frustraba más.
No quería ese vínculo y sentir la necesidad hacia un guía. No, no de nuevo.
- ¡Riku! - se escuchó por el micrófono abierto desde la sala de observación. Era Zack - ¡Riku! ¡Reacciona! ¡Demonios, está entrando en crisis!
- ¿Esper? - preguntó la guía sujetando su rostro al ver sus ojos brillando, pero con la mirada perdida - Oh, no, no, no. No aquí...
Constance trató de sujetarlo, pero la puerta se abrió de golpe y el sargento los miró sin entender, pero con todo su cuerpo en tensión.
- ¡Aléjense! Está en una crisis...
- Muévete, le dispararé un tranquilizante. - exclamó el Norm levantando una pistola.
- ¡No! - le gritó la guía - Es un esper rango S. Lo desestabilizará más.
- ¡¿Vas a dispararle?! ¿Crees que somos perros salvajes? - gritó Zack entrando para afirmarlo del otro lado - ¡Vamos amigo, te dije que sería feo si te resistías!
- ¡Tengo que estabilizarlo! - exclamó, sorprendida caminando hacia la salida arrastrando a Riku de la mano cuando el sargento y los soldados que estaban atrás de él cayeron al suelo sujetando su cabeza con un dolor intenso - ¡Está afectando a los Norms!
A medida que caminaban por el pasillo, más soldados caían al suelo, con dolor.
- ¡Una habitación! ¡Tendrás que terminar la conexión! - gritó Rin.
- ¡Hay una sala de descanso! A 6 puertas... - le dijo Constance observando como el esper cerraba los ojos con fuerza tratando de no descompensarse más.
- No, no lo hagas. - jadeó Riku - No lo quiero...No de nuevo.
- Sabes que tengo que hacerlo, si no, podrías perderte y a mi en el proceso. Estamos vinculados, el SICOM está activo, puedes sentirlo o si no, no habrías tenido la crisis.
- No quiero. No puedo... - gimió.
- Amigo, tendrás que confiar en tu guía. Ella también de necesita ahora. Está resonando contigo...mira sus ojos...- le dijo Zack a su lado afirmando su andar inestable.
Riku levantó la cabeza para mirarla y se sorprendió al ver los ojos de Constance brillando y su rostro preocupado con los dos círculos en su pómulo marcados con intensidad y cómo la mano de la guía aferraba su mano aún más confundida.
- ¡Aquí! - escuchó decir a Noah abriendo una puerta y sacando a unos cuatro soldados del interior - ¡Fuera, ahora!
Fue todo lo que necesitó Riku para perderse ante la necesidad de contacto. En un movimiento rápido, empujó a Constance contra la pared y la besó sin importarle que los demás estuvieran alrededor. La acarició y le sacó la sudadera de los pantalones para tocar su piel.
El esper gruñó de placer cuando la sintió aferrarse a él antes de entrar a la sala de descanso y que Noah cerrara la puerta tras ellos. Los hermanos se pusieron por delante para impedir el paso y Rin levantó una barrera para alejar a los Norms del pasillo.
- Noah, dile a la G2 que les daré tiempo, pero no durará mucho. - exclamó fuera de ella.
- ¡Ya escuché! - gritó Deveraux antes de que el esper dijera algo.
- ¿Qué demonios fue eso? - preguntó Noah impresionado.
- Vínculo de segunda oportunidad. - dijo Zack con una sonrisa divertida - Mientras más lo niegas, más fuerte te pega.
- Esperemos que esté bien...
- Lo estará, Anthea no se ha equivocado antes. - dijo Zack con seguridad.
Le deseaba lo mejor a su amigo, tal como él lo había encontrado con Rin.