Apenas bajaron, Alex se dio cuenta de que sus planes de tener una salida a solas con Dante se habían ido al diablo. Arthur también iba a llevar a Milú de compras. —Genial —murmuró Alex, aunque la emoción seguía ahí. Antes de que pudiera subirse al auto, Dante la tomó del brazo y se inclinó hacia su oído, su voz baja y firme. —Mientras estemos fuera de estas paredes, me dices "papi" O "capitán". Ni se te ocurra salirte con un "Dante". ¿Entendido? Alex sonrió traviesa. —Sí, cariño —susurró antes de salir corriendo al auto. Dante exhaló pesadamente, pasándose la mano por la cara. "Esta niña me va a sacar de quicio." Cuando Dante se iba a subir al auto, Alex bajó de golpe y se acercó a Arthur con expresión inocente. —Arthur, ¿puedes bajar un momento? Necesito un favor. Arthur, visiblem

