Cuando Alex terminó de instalarse en la habitación, el Capitán le entregó un conjunto de ropa. Sin rechistar, se cambió y sintió la tela suave contra su piel, diferente a lo que estaba acostumbrada. No tuvo mucho tiempo para reflexionar, porque en cuanto estuvo lista, él puso una carpeta gruesa en sus manos. —Lee con atención —ordenó, con su tono de voz grave y dominante. Alex abrió la carpeta y encontró el documento con letras firmes y elegantes en la primera página. CONTRATO DE PERTENENCIA Y DEVOCIÓN Cláusula 1: ExclusividadLa firmante (en adelante "Alex") se compromete a ser exclusivamente del Capitán. Ningún otro hombre podrá tocarla, mirarla de manera indebida o acercarse sin su consentimiento expreso. Cláusula 2: ObedienciaAlex se compromete a obedecer sin cuestionar las órdenes

