NICK Erik parecía como aquellos políticos aferrados al poder al final de su mandato. Era absurdo que buscara a Alana de esa manera luego de haberle pedido el divorcio de esa manera, y dos horas después aquí se encontraba él rogándole a ella dejando a Verónica de lado. ¿Es que acaso se dio cuenta demasiado tarde de los errores que cometió con ella?. Me acerqué de inmediato en cuanto lo vi en la puerta. Qué cojones tenía para decirle a Alana que quería hablar con ella a solas. No voy a negarlo, pero me daban ganas de azotarle la puerta en la cara. — Alana no tiene nada que hablar contigo. Si mal no recuerdo hace un par de horas que dejó de ser legalmente tu esposa. —Le dije poniéndome a un lado de ella y dispuesto a irme de nuevo a golpes de ser necesario. — Lo que yo tenga que habl

