Bebamos el dolor

3140 Palabras

ALANA — ¡Mauricio suéltalo! — fue la primera reacción que tuve al ver que mi hermano tenía por el cuello de la camisa a Nick, que estaba a punto de ser golpeado por él. Vi que Nick tenía toda la calma del mundo en su rostro a pesar de estar a punto de ser golpeado. Estaba tranquilo porque no debía ni temía nada, aparentemente, o porque simplemente quería agradarle a Mauricio. Era algo que no sabía. — ¡No me digas que me calme Alana! ¡Te divorcias primero y a la semana me entero que estás comprometida con este! —gritó Mauricio. Le detuve el puño con ambas manos para evitar que le rompiera la nariz a Nick. Eran ese tipo de ocasiones en las que detestaba que mi hermano fuera mucho más alto que yo. Podría apostar a que podría cargarme con su puño y pegarle a mi falso prometido si se lo p

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR