VERÓNICA Cincuenta por ciento menos rico. Era lo único que podía pensar en ese momento. ¿En qué momento Erik había dejado de ser menos rico y yo sin darme cuenta?. Mierda, era lo único que podía pensar en ese momento. Había hecho la mejor caza de hombre millonario de mi vida. Erik Voinescu de ser el guapo billonario que había conseguido con mis encantos, pasó a perder la mitad de su fortuna porque le pidió el divorcio a su ex mujer. Verla en ese momento frente a mí, no hacía otra cosa más que me punzara la cabeza. No podía dejar que viera que sí me había afectado el hecho de que Erik no me podría dar los mismos lujos, o tal vez sí, pero el hecho de saber que había perdido dinero de la nada y que la bruja perra de enfrente se hubiera beneficiado había sido un golpe demasiado bajo.

