ALANA — ¿Estás listo? —me estaba acomodando los aretes mientras Nick estaba entrando a la habitación para dejarme un termo de café. Habíamos despertado temprano para ir por sus documentos oficiales y dar una conferencia de prensa sobre que había recuperado su identidad. No sin antes hacer el amor de nuevo. Este hombre era insaciable en la cama y es algo que definitivamente disfrutaba mucho. — Estoy listo. —Me afirmó abrazándome por la espalda.— ¿Estás lista? hice el desayuno. Podemos comer en diez minutos, aunque si te soy honesto, no tengo hambre, estoy nervioso. Es la primera vez en mucho tiempo que voy a decir abiertamente que soy Nikolas Lamperox. — Lo sé, y con más razón debes comer bien. —Me di la media vuelta para darle un beso en los labios. Le di una nalgada— así que vamos qu

