Dicen que el ser humano presiente cuando algo va cambiar su vida de manera drástica, ese día el doctor Silvestre no veía como un buen augurio el clima, todos los días había estado soleado pero ese día el sol parecía no querer brillar, se había estado tratando de comunicar desde hace días con Salvador pero no había obtenido respuesta, y cuando supo que Julia estaba de vuelta en la ciudad desde hace dos días, sabía que algo no andaba bien. Desde que la castaña lo había visitado aquel día en que le dijo sus sospechas del falso embarazo, sabía que Julia no estaba tranquila con la desaparición de Pablo y después se enteró por Salvador que la castaña se había ido de la ciudad tras asegurarle que el pelinegro había muerto, aunque ni Salvador ni el lo sabían con certeza, después de lo sucedido con

