La familia Valtierra se encontraba esa mañana de domingo almorzando en uno de los restaurantes más prestigiosos de la ciudad, la noche anterior uno de los amigos de Salvador Valtierra le había anunciado su retorno a la ciudad por lo que habían quedado en el almuerzo. — Salvador no sabes como me alegra que ahora tengas el puesto de Diputado, eso implica mucha responsabilidad social. Alejandro Medina era un hombre mayor de la misma edad que Salvador, habían sido amigos desde niños gracias a que sus padres se conocían y habían mantenido un negocio juntos hasta que decidieron separarse en buenos términos, manteniendo esa amistad por años. — Sabes que siempre he tenido ese espíritu de ayudar a los demás Alejandro, además es algo que ha heredado mi hija Julia — la susodicha levantó su vista

