El lunes por la mañana Julia observaba la hombre dormido junto a ella, el día anterior después del desastroso momento con Diego y Pablo había optado por irse a buscar a Joaquin, quería aclarar toda la situación pero no había podido hablarlo en cuando había visto a su prometido se había lanzado a sus brazos para olvidar lo sucedido y por un instante fue como una droga pero ahora se sentía fatal al saber que quizá la relación con el castaño se convertía en otra cosa. — Te puedo llevar al trabajo — habló Joaquin con voz pastosa mientras apretaba a Julia contra él. — Estaría bien, ¿hoy saldrás noche?. — No lo sé, pero puedes venir a preparar la cena y quedarte de nuevo, pronto serás mi esposa y esto será común. Julia sonrió girándose para quedar frente al castaño. — Tendremos que buscar u

