Después de darse cuenta que los chicos no saldrían con ellos a almorzar, Darien y su amigo Lucas decidieron de igual manera salir de la universidad e ir por algo de comer. Subieron al auto del presidente y salieron de las instalaciones. Mientras manejaba los Alfas comenzaron a hablar. —¿Crees qué se hayan molestado por ir a Oasis?— le preguntó Lucas a su amigo. —Más bien es por las Omegas, no por el lugar— le dijo Darien—. Los celos de Chris se sienten a diez kilómetros. El presidente dibujó una pequeña sonrisa. —Entonces, ¿cuál es la idea?— dijo Lucas—. Las chicas seguirán viniendo y saludando, no podemos hacernos los desentendidos. —Sé que no— le dijo Darien—. Y tampoco sería prudente que los presentemos formalmente, eso sería un completo desastre. Lucas lo pensó un momento. Había

