En el complejo se encontraban Christopher y Darien. El Alfa entrenaba a su chico usando la voz y sus feromonas. El Omega poco a poco podía permanecer algo más cerca del cenizo y así poder defenderse de aquello, pero mucho tiempo a la exposición de las feromonas y el mando de voz terminaban por pasarle la cuenta. —Espera— dijo Chris completamente agotado, se sentó en el piso tratando de recuperar el aliento. —Vas mejorando— le dijo Darien sentándose a su lado. —Sabes, me cuesta más porque eres tú— le explicó Christopher—. Pienso que si Lucas me ayuda sería diferente. Darien lo miró sin comprender bien. —Sentir tu aroma y tu voz no me provocan el deseo de querer defenderme, y por más que mi cerebro lo ordene, mi corazón no actúa. Es por los sentimientos que tengo hacia ti, y sí es así n

