-¿Lara? ¿Qué haces aquí?- pregunto Carson, una rubia estadounidense que en varias ocasiones llegué a ver hablando con Lara como si fueran muy cercanas.
-¿Que no es obvio?, estoy trabajando- Lara hablaba de una manera que transmitía serenidad, no había tensión en su voz, era tan calmada, que daba la impresión de que éramos nosotros los únicos que se sentían incómodos en ese lugar- Seré sincera con ustedes, me sorprendió mucho verlos, ya que están muy lejos de sus casas, pero al mismo tiempo me emocioné, se sentaron ni más ni menos que en la mesa que atenderé esta noche, así que pidan lo que quieran que hoy me asegurare de que reciban la mejor atención.
- ¿Desde cuándo trabajas aquí? o mejor dicho ¿Por qué estás trabajando aquí?- Otra vez fue Carson quien interroga a Lara, era claro que no está conforme con la respuesta que Lara dio-.
No cualquiera entendería lo que estaba pasando por la mente de estas personas, pero para los adinerados como ellos, el hecho de que Lara sea una mesera era el equivalente de ser pobre, y absolutamente todos los presentes han compartido con Lara como si fueran cercanos, y eso para ellos es una vergüenza, tan sólo el hecho de decir que son amigos de alguien pobre, es una raya para ellos, no todas las personas con dinero son así, pero los que estaban en esta mesa son de esos cerdos narcisistas que sólo ven a las personas como socios comerciales, personas que van a darle algún beneficio, es por eso que las personas pobres, al no tener algo que los beneficie, son marginados por ellos. Y Lara estaba en un punto de guerra, donde estas personas olvidarán todo lo que compartieron y pasarían a señalarla como si fuera un delincuente.
- No entiendo tu pregunta Carson, ¿Qué acaso ustedes no tienen ningún trabajo?, trabajo para poder pagar por todos mis caprichos, y qué mejor forma que trabajar en un restaurante cinco estrellas donde apenas con un día de trabajo tengo para darme mis gusto... Además de las oportunidades que se presentan por trabajar en un lugar como este, ¿Tienen idea de cuántas personas importantes he conocido en este lugar?… Miren aquí tengo una foto con Gordon Ramsay y Jordi Cruz- Lara tomó su teléfono y les mostró unas fotos, no solo era con esos dos famosos Chefs, también habían fotos con otros actores y grandes empresarios, las expresiones de muchos se relajaron y aunque no decían nada, sus expresiones mostraban un poco de envidia al ver que en las fotos habían famosos artistas como Elton Jhon y a empresarios tan grandes como Mark Zuckerberg. Mientras que ellos seguían viendo las fotos ella continuó hablando- Además, puede que no lo sepan, pero quiero dedicarme a las finanzas en los restaurantes de lujo, la comida es algo que me apasiona, pero creo que se me dará mejor estudiar como ganar más dinero con la comida que pueda ofrecer en el restaurante del cual seré la encargada, es por eso que este trabajo para mi es un extensión de la universidad -la forma en que Lara hablaba fue tan fluente y expresiva, habló con una naturalidad que nadie podía decir que se sentía incómoda o si tuviera una pizca de miedo, pero sabía que todo lo que dijo, cada palabra que usó, fue bien pensada, fue una táctica magistral para salir de la trinchera en la que había caído, pero lo que dijo después, sin lugar a dudas fue el último golpe que le dio la victoria de esta ronda- Ciertamente chicos, deberían buscar un trabajo que los ayude a conocer mejor el área donde van a trabajar en el futuro, eso los ayudará mucho para que estén mejor preparados y así sus padres vean lo eficientes que son y tengan más puntos para heredar la empresa de sus familias… ¿No crees, Carson?.
- ¡Ahhh!... ¡heee!, si… tienes razón.- Carson respondió tartamudeando, era evidente que no sabía cómo responder.
- ¡Fiiiuuuu!, que susto nos diste Lara, por un segundo pensé que eras pobre y estabas trabajando para poder pagar la universidad y esas cosas, como los demás inadaptados becados del campus, en verdad creen que por ser egresados de esa universidad llegarán algún día a ser como nosotros -Quien soltó esa total basura fue otro estadounidense, que francamente nunca conseguí recordar su nombre, mejor dicho ni me molesté en recordarlo, y mucho más con eso que dijo, que aunque para mi fue una total idiotez, los demás presentes rieron como si lo que él dijo fuera el mejor chiste de la historia.
- Pues… respira con calma Denis… Me encantaría pasar la noche platicando con ustedes pero tengo que trabajar, me pueden indicar que es lo que van a pedir esta noche.
- Claro, Claro, ya te decimos.
Jamás en mi vida que me sentí tan tenso como hoy, estaba preocupado por Lara, no sabía que iba a suceder en ese momento, pero estoy asombrado de ver la manera en cómo se libró de esta, fue como nadar en un lago lleno de anacondas hambrientas y salir ileso, estoy totalmente impresionado, pero a pesar de todo, aun estoy preocupado, quiero saber como se siente, si necesita algo para ayudarla a calmarse, o si tan solo necesita un hombro donde reposar.
Los demás realizaron sus pedidos, no quite mis ojos encima de Lara, pero ella no cruzo su mirada con la mía, incluso cuando le indiqué que iba a pedir, no me miro a la cara, ella se fue y los demás siguieron hablando, claramente, el tema de conversación fue Lara, de las personas que estaban en las fotos, como ninguno de ellos va a permitir quedar como un pueblerino, muchos afirmaron que no tenían nada que envidiarle, porque ellos ya los conocían, incluso dijeron que eran cercanos, ninguno dijo algo bueno de Lara, ninguno la admiro por trabajar para crecer en su carrera, a final de cuentas, todo lo que dijeron se resumió en que Lara era alguien muy agradable pero que no encajaría por completo en su rompecabezas ya que es de una clase mucho más baja que ellos, y aunque eso puede sonar algo feo, dentro de esa fealdad, pude reconocer algo, Lara se había ganado el interés de ellos, ya que algo quieren recibir de ella, si ella no tuviera nada que ofrecer, ellos no estarían relacionados con ella, de eso puedo estar más que seguro.
Comentarios tan superficiales como esos eran más que familiares para mi, ese es el entorno en el que me crié, y si soy sincero, yo también llegué a hablar como ellos, cuando estaba en la preparatoria, también humille a los demás alumnos por no estar en el mismo estatus social que el mío, los desprecié e insulte de la misma forma en que ellos estaban haciendo con Lara, pero esta vez me molesta muchísimo lo que ellos dicen, pero no tengo moral para decir algo, ya que yo mismo he sido uno de esos cerdos capitalistas, la única diferencia era que a mi me importaba la persona de quien ellos estaban hablando mal.
Lara trajo los platos con un porte y una categoría digna del restaurante, no cometió ningún error al momento de servir los plato y ni hablar de la forma tan sublime en cómo descorchar el champagne y sirvió las copas, era evidente que dominaba muy bien el arte, todos quedamos impactados. Pero en ese momento me percate que Ryan, no le quitaba la vista de encima, y era claro que no estaba viendo lo que Lara estaba haciendo, estaba viento claramente a Lara, y sus expresiones mostraban que no era nada sano lo que estaba pensando, en ese momento caí en cuenta que en ningún momento había dado algún comentario en lo que respecta a Lara, y eso me parecía muy extraño.
- Disfruten su comida y tengan una linda velada.
Algunos le dieron las gracias y comentaban lo bien que había hecho el servicio, pero uno que otro la menosprecia argumentando que eso evidenciaba que a pasado toda su vida trabajando como mesera, cada vez que escuchaba un comentario necios, me metía un pedazo enorme de carne en la boca para no verme tentado a contestarles algo.
Cuando finalizamos de comer, Ryan se levantó para ir al baño, pero me incomodaba que había pasado mucho tiempo y no regresaba, algo no estaba bien, así que decidí ir al baño, para así asegurarme que Ryan no estaba haciendo una estupidez, cuando entre la baño de hombres, no estaba ahí, de inmediato salí y comencé a buscar en las afueras, sentí que entraba en desesperación, hasta que se me ocurrió ir al estacionamiento, y cuando tuve visión del estacionamiento, ahí estaba Ryan hablando con Lara, por la expresión de Lara, lo que estaba pasando no era algo agradable, pero no pude escuchar que hablaban, fue cuando vi que Ryan tomó a fuerzas su brazo para poder abrazarla, del impulso salí corriendo para quitarle sus manos de encima, pero antes de que pudiera tomar la manilla de la puerta, Lara empujó con una fuerza sorprendente a Ryan seguido de una gran bofetada que hasta a mi me dolió, Ryan demoró un poco en reaccionar, pero una vez que miro a Lara era evidente que estaba muy enojado, fue ahí que abrí la puerta de golpe.
- Ryan, los chicos te están buscando, quieren ir a un bar que es muy famoso en la zona- se que debí darle un golpe por el simple hecho de intentar golpear a Lara, pero el miedo me gano, sabía que ganarse el lado negativo de él, sería muy dañino para mi, así que preferí ser un cobarde sutil y zafar a Lara de Ryan de la forma más discreta que podía, “Lo siento Lara, hoy no puede ser tu valiente caballero” - ¿Sucedió algo?... ustedes… ¿Pelearon?
- ¿Pelear? para nada -Ryan respondió de inmediato, luego miró a Lara y le dijo- ¿cierto Lara?.
Lara lo miró con ojos asesinos, pero luego relajó su expresión y dijo después de respirar hondo.
- Si, todo está tranquilo, él me contó una noticia que asombró mucho, eso es todo. Espero que sigan divirtiéndose, con permiso.
Lara se fue, y tanto Ryan como mi persona la seguimos con la mirada. Ryan disimuló el color rojizo de su cachete colocando su mano encima. Una vez que pagamos la cuenta, nos dirigimos a un bar, lo que pasó ahí fue totalmente irrelevante, ya toda la historia de Lara era parte del pasado, era como si nunca la hubiéramos encontrado.
******
El lunes llegó muy rápido, inicio de semana, así que estábamos con mucha energía, el día estaba soleado y las flores estaban hermosísimas, daba la impresión que estuviéramos en primavera y que iba a ser un buen día. Pero la verdad, no fue así.
Cuando llegué al campus algo llamó mucho mi atención, en el piso había un sin fin de panfletos, el ambiente estaba tenso muchos murmuraban mientras los veían, antes de pudiera llegar a tomar alguno, Luca llegó con uno de ellos totalmente alterado.
- ¡Lean, Lean, Lean!... ¿Ya viste? -me dijo mientras corría hacia mi dirección - ¿Recuerdas que el sábado encontramos a Lara como mesera?, pues que crees, todo lo que dijo es mentira, no trabaja ahí porque quería aprender como afirmó, trabaja hay porque no tiene dinero -apena escuche el nombre de Lara, mi corazón se paralizó, arranque el panfleto de las manos de Luca y lo vi, lo que decía ahí era una barbaridad- Ves, ahí dice que su madre es una inmigrante venezolana, no tiene padre, además su madre es ama de llaves, y en la escuela la acusaban de ser ladrona ya que su madre llegó a robar a varios de los padres de sus compañeros de clase, cuando daba sus servicios de limpieza -¿QUE?, ¡ESTO ES ABSURDO¡- y eso no es todo, en el intranet del campus hay un artículo donde revelan que Lara es una estafadora, hizo creer a todos que viene de una familia adinerada, se acercó a todas las personas de dinero para sacarles beneficio -estaba atónito por la información era claro que aquí hay gato encerrado- Hay muchos testigos que afirman que cuando ellos salían con ella, algo perdían, su dinero, alguna prenda de diamante, incluso uno afirma que perdió su billetera, eso está causando un gran revuelo, todos los del asesoramiento están exigiendo que cambien a la asesora, y hasta yo estoy de acuerdo, como me va asesorar una ladrona a adaptarme a este país.
Fulmine a Luca con la mirada y con toda la ira que tenía le dije.
-Será mejor que te calles si no quieres perder tus dientes.
Lance con fuerza el panfleto a su cara y salí corriendo, algo no estaba bien, quién se atrevería a difundir todo eso. En ese momento que estaba corriendo, recordé claramente como Lara abofeteó a Ryan. Me paré en seco, todo encajaba, Fue Ryan, él es el autor de todo esto.
“Lara, ¿Dónde está Lara?”.
No se cuantas clases perdí ese día, pero toda la mañana estuve buscando a Lara por todo el campus como loco, fue cuando vi a Leyla que pude acercarme para preguntar dónde rayos estaba Lara.
- ¡Leyla!... ¿Has visto a Lara?, ¿Sabes dónde está?
La reacción de Leyla, fue algo que realmente no me esperaba. Ella me miró como si hubiera visto a un perro muerto, con esa misma expresión soltó un veneno más fétido que cualquier otra cosa.
- ¿Por qué debo saber dónde está esa ladrona?.
¡Vaya! es por eso que siempre dicen que nada es lo que parece, Leyla no es la más influyente del campus, ella se beneficio incontables veces de Lara al trabajar en los mismos equipos que ella, y ahora, ella se estaba expresando así de ella, de la persona que afirmó que era su amiga.
- ¡Waooo! si que eres una bruja ¿lo sabías?... es por eso que nadie confía en los políticos.
Ni siquiera perdí mi tiempo para ver su reacción, ella no lo merecía, seguí buscando pero no la encontraba por ningún lado, pare en la parte trasera de uno de los edificios para poder tomar aire, y en ese momento vi un jardín hermoso y en ese preciso momento recordé algo que Lara me había dicho el día que comimos hamburguesas.
“ En el campus existe un jardín botánico que nadie toma en cuenta, siempre está solo ya que las personas se concentran en los jardines que están visibles, y como este esta un poco escondido nadie viene, ese es mi lugar favorito”
¡El Jardín Botánico!. Corrí como nunca, sabía que era una probabilidad, pero tenía que intentarlo, jamás en mi vida había deseado encontrar a alguien tan desesperadamente, sentía que si no la encontraba iba a entrar en desesperación. Cuando llegué al jardín botánico, efectivamente estaba solo, fue fácil encontrar la puerta, una vez entre, el lugar estaba vacío, NO HABÍA NADIE, en ese momento me sentí devastado, como si hubiera perdido una batalla importante, si Lara no estaba ahí, ¿En donde estaba?, ¿A donde tenía que ir para encontrar a Lara?, respiré hondo tratando de calmar mi mente, cuando conseguí calmarme, di media vuelta para salir del lugar, pero justo en ese momento escuché algo. Había alguien en ese lugar, no estaba solo. Muy silenciosamente caminé a un lado, el sonido provenía de los grandes lirios, cada paso que me acercaba, el sonido era más claro, era un sollozo, alguien estaba llorando, una vez que me acerque por completo, sentí que el alma me volvió al cuerpo, ¡Era Lara!. pero al mismo tiempo que el alma me regresó al cuerpo, esa misma alma comenzó a doler y mucho, Lara estaba tan sumergida en el llanto que no se percató que me encontraba ahí.
Me arrodillé para estar a su nivel y estiré mi mano izquierda para poder acariciar su cabello, pero justo en ese momento se me vino a la mente el rostro de todas las personas de quienes abuse, aquellos a quienes humillé, esos estudiantes que prefirieron cambiar de escuela con tal de no toparse conmigo; así que es así como ellos debieron sentirse, así debieron sentirse sus padres al ver a sus hijos sufrir, que estoy diciendo, eso que yo siento no debe ser ni la mitad del dolor que ellos sintieron. Soy un imbécil, no tengo el derecho de consolar a Lara, no puedo.
En lugar de acariciar su cabello, me senté a un lado, de la manera más suave posible para que ella no se diera cuenta que estaba ahí. No se exactamente cuanto tiempo pasó, pero Lara lloró hasta que no quedaran lágrimas en su corazón, una vez que dejó de llorar duró un tiempo con los ojos cerrados, probablemente estaba organizando sus ideas, ella de repente respiro hondo y abrió los ojos.
- Gracias -dijo Lara sin previo aviso, eso me sorprendió, ¿En que momento se dio cuenta que estaba ahí?, se volteó en la dirección donde estaba y con sus ojos hinchados me miró, en ellos se podía ver la nostalgia y al mismo tiempo el agradecimiento, aunque yo no entiendo porque debía estar agradecida- Gracias, por no decirme nada inútil, y simplemente hacerme compañía mientras que yo lloraba, ese silencio... me reconfortó muchísimo... gracias, de verdad te lo agradezco.
No tenía palabras para responderle, solamente conseguí sonreír, me levanté del piso, me paré al frente de ella y le ofrecí mi mano para ayudarla a levantarse, ella vio mi mano sonrió y decidió tomarla. Cuando salimos del jardín botánico Lara se paró y me miró a la cara con una expresión bastante seria.
- Escúchame, lo que están diciendo, hay cosas que son ciertas como hay cosas que son mentiras, mi madre es una venezolana que emigró a este país, vino sola, no conozco a mi padre y toda la vida hemos sido pobre, la razón por la que estoy en esta universidad sin ningún tipo de becas, es por que una amiga muy cercana esta pagando todo, y la casa donde vivo es de esa amiga, yo trabajo para pagar los servicios y mi comida, esa es la historia verdadera, todo lo que dicen, como que mi mamá robaba, que me prostituyo, que robó a mis compañeros, que mentí sobre mis padres, incluso el hecho que me asocié con las personas con el único fin de sacarles provecho, todo eso es mentira, están manipulando muchas verdades para que puedan encajar perfectamente todas las mentiras, y tu mejor que nadie sabes que una mentira creada por alguien con poder, se convierte en la realidad de muchos. No puedo hacer nada para desmentir los hechos, lo único que puedo hacer es esperar a que pase todo este desastre y se olviden de esto- Lara habló tan rápido y con tanta energía que pensé que estaba rapeando, cuando terminó de hablar consiguió tomar aire, su expresión se suavizó y daba para ver que sus ojos se aguaron, tomo mi mano y continuó hablando- Te digo todo esto porque no quiero que tengas una idea equivocada de mí, no me importa lo que los otros piensen, pero por algún motivo, me importa mucho lo que tú pienses -eso sí que no me lo esperaba, lo que dijo me dejo sin palabras, ¿En verdad le importo?- Pero también sé que no puedo involucrarte en esta lucha, ya que saldrás lastimado, en el momento en el que te pares a mi lado delante de todos, van a señalarte y harán de tu vida un infierno… no quiero eso, así que mantén la distancia conmigo, no importa lo que escuches de mí, no busques defenderme simplemente se paciente y espera a que pase la tormenta, es lo mejor.
Ya no podía aguantarlo más, lo que ella me estaba pidiendo me resultaba muy incómodo, como poder hacer como si no pasara nada, pero una vez más vi que en sus ojos se reflejaba la nostalgia, y ahí volví a recordar que era ella quien estaba sufriendo no yo, así que jale de su mano hacia mi para poder rodearla con mis brazos y abrazarla sutilmente, como si se tratara de un bebé muy frágil.
-No estas sola, yo estaré contigo, nada de lo que han dicho lo he creído, porque en el poco tiempo que te he conocido me has demostrado que no eres esa persona que ellos dicen -por fin salieron palabras de mi boca, solo que hablé muy pausado para pensar cada palabra que utilizaría- No quiero abandonarte en este momento, quiero luchar contigo esta guerra, pero… haré lo que dices, no por mi propio bien, sino porque se que es lo que menos te lastimará… pero te advierto una cosa, me mantendré muy cerca de ti, estaré atento de lo que esté sucediendo a tu alrededor, y a la primera señal de peligro saldré de mi escondite para protegerte, y cuando eso ocurra, prométeme que no te culparás a ti misma, si eso sucede, seré responsable de mis actos, tu no tendrás nada que ver con eso, ¿Está bien?.
Ahora era Lara quien se quedó sin palabras, hundió su rostro dentro de mi pecho y me rodeo con sus brazos, no se cuanto tiempo pasó, pero desde mi perspectiva ese momento que estuvimos abrazados fue muy reconfortante, ¿Entonces, es así lo que se siente abrazar a la persona que quieres?.
*****
Tal como dijo Lara, se esparcieron un sin fin de rumores, sobre ella, cosas que podían coincidir con la verdad, así como las cosas absurdas que no entiendo como pueden creerlo, Leyla y las otras amigas que Lara tenía, prácticamente la trataban como si nunca la hubieran conocido, la influencia por los chismes de Lara fue tan grande que decidieron cambiar a nuestro asesor, Lara fue tratada como si fuera una persona con lepra, nadie se le acercaba y si ella llegaba a un lugar el resto se iba, ver aquello, me frustró muchísimo, quería darle una paliza a más de una persona en ese lugar pero me controlaba al recordar lo que Lara me pidió. Pero lo que más me asombraba era Lara, aquella imagen de ella llorando por horas hasta más no poder no coincide con lo que hoy veía, ella siempre se mantuvo con la frente en alto, las personas hablaban mal de ella, a un volumen que ella escuchaba y no hacia nada, sus expresiones nunca cambian, siempre mantuvo su dignidad, aunque la mismísima Leyla le dio la espalda ella no la miraba con malos ojos, Lara siguió con su vida como si nada de lo que estuviera pasando fuera con ella, y esa acción enfureció a muchos, pero a mi me asombro, ¿Cómo alguien puede tener tanta madurez para actuar así de calmado?.
Pero toda esa fachada de dignidad era en el campus, una vez que salía del tren para dirigirse a casa lo único que hacía era llorar, sin importar quien estuviera pasando por su lado, lo se porque siempre la seguía hasta su casa en secreto, si me ofrecía para acompañarla me iba a rechazar es por eso que lo hice en secreto. Un día ella estaba a punto de llegar a su casa cuando se paró de golpe y me dijo.
- ¿Qué acaso es un fetiche tuyo acosar a las personas? -dijo en voz alta dirigiéndose a mí-.
- ¿Cómo lo haces? ¿Acaso es psíquica, o que? -me quedé sorprendido ¿Cómo sabía que era yo?, salí de donde estaba escondido y me acerque a ella.
- Eres muy evidente ¿Sabes?, además no hace falta que me acompañes a casa.
- Pues no importa lo que digas mi respuesta será un no, te lo dije en el primer momento, siempre estaría cerca de ti atento a cualquier peligro que te rodee -ambos nos miramos por un momento y a los segundos ambos nos reímos- Pensé que si te preguntaba para acompañarte dirías que no, es por eso que te seguí en secreto.
Lara se quedó viéndome con los ojos entrecerrados, luego soltó una risa, dio vuelta para reanudar su camino a casa y mientras caminaba me dijo.
- Porque no te mueves, ¿Qué no dijiste que me acompañaras a casa?.
Una risa apareció en mi rostro de forma espontánea, de unas cuantas zancadas y alcance a Lara, caminamos juntos hasta su casa, ese día no demoramos ni cinco minutos para llegar así que hablamos muy poco. En el transcurso de esa semana, mantenía mis ojos en Lara desde lejos, la misma situación complicada, nada cambio, pero ya de regreso a casa, me encontraba con ella en el mismo vagón del tren y una vez que nos aseguramos que nadie conocido estuviera cerca, nos sentíamos libres de hablar, no hablamos de la situación con los chismes, tampoco hablamos de cómo la traicionaron sus amistades, solo hablamos de cualquier cosa irrelevante, una que otra anécdota de las clases, los choques culturales que había tenido desde que llegué, le hable un poco de mi país, incluso hablamos de cuáles son nuestras comidas favoritas, esa fue nuestra rutina todo esa semana, una vez que llegaba a su casa la despedía en su puerta, en mi país no es común despedirse con besos en la mejilla, y Lara lo sabe perfectamente, es por eso que nunca intentó despedirse de otra forma, solo que esta vez que la acompañe a su casa, hizo algo muy inusual, una vez que me despedí y me voltee para irme, Lara dijo.
- Lean espera.
Dio unos pasos al frente y antes de que yo pudiera voltear por completo, ella se alzó en la punta de sus pies, tomó mi rostro con una de sus manos mientras que con la otra se sostuvo de mi hombro, y muy suave y delicadamente me dio un beso en la mejilla. Desde que conozco a Lara sus labios han llamado mi atención, son carnosos y da la impresión de ser muy suaves, hoy que pude sentirlos en mis mejillas puedo decir con toda confianza de que son extremadamente suaves; ese pequeño y sencillo beso en la mejilla hizo que mi corazón se acelerara a tal forma que sentí que iba a sufrir de un ataque cardiaco, una vez que Lara volvió a su lugar y yo pude girar mi rostro, totalmente rojo, a su dirección, ella continuó diciendo.
-Gracias por acompañarme -en sus palabras se podía sentir algo de vergüenza mezclada con picardía, además que de estar jugando con las manos, soltó una risita pícara, dio unos pasos atrás y dijo- ¿Nos vemos mañana? -Yo estaba tan embobado que solo pude asentir torpemente con la cabeza, eso le causo mucha gracia a ella-, Entonces nos vemos mañana, descansa.
Lara entro al edificio y yo seguía hay tratando de asimilar lo que acaba de suceder, puede ser algo tonto pero fue muy intenso para mi, esta mujer esta robándose mi corazón cada vez mas y más.
******
Durante poco más de un mes acompañe a Lara a su casa después de aparentar que no la trataba en el campus, ya que así lo quería ella, en ese tiempo nos conocimos mejor y descubrí que tenemos más cosas en común de lo que creía, a su vez era cada vez más cómodo estar juntos. Un día, ya en la hora del almuerzo, iba al cafetín a comprar mi almuerzo cuando veo a una aglomeración, muchos se seguían acercando para ver qué sucedía, cuando se forman esas aglomeraciones tengo la tendencia de evitarlas, pero sólo fue cuando escuche a uno de los presentes decir “Es que Lara va a seguir armando escenas, ¿Qué más quiere esa zorra?”, apenas escuche el nombre de Lara, corrí, empuje a los que estaban en el medio para abrirme paso hacia el frente una vez que llegué a tener visión de lo que sucedió, la escena me encolerizo.
Ryan sostenía muy fuertemente a Lara, ella forcejeaba contra él, y él muy cínicamente le decía.
-Vamos, todos sabemos, que amas el dinero más que nada, has lo que te pido, ven conmigo que te pagaré todo lo que pidas, además de que la pasaras muy rico, de eso me aseguraré yo -Ryan se reía de la forma más cochina, este era el límite de mi tolerancia, y también era la gota que derramó el vaso-.
-Suéltame maldito cerdo, eres un infeliz- Lara consiguió librarse de él y sin dudarlo cerró su puño para darle un golpe en la cara, pero mucho antes de que ella tan solo pudiera alzar su brazo, mi puño impactó contra el asqueroso rostro de Ryan, el patán cayó en el piso del impacto, y antes de que el pudiera reaccionar, me le fui encima con el único objetivo de desfigurarle la cara para que mas nunca tuviera la confianza de si quiera dirigirse ante una mujer.
Era claro que Ryan iba a defenderse, así que consiguió librarse de mí con una llave y ambos peleamos como si fuera un ring de boxeo, podía escuchar al fondo el escándalo de la multitud enardecida, pero la voz que más me retumbaba era la de Lara, suplicándome que parara, creando en mí un conflicto interno, ya que quería parar, para no preocuparla, pero a su vez quería seguir golpeando a ese tipo que se atrevió abusar de ella una vez más, a la final mi impulso de querer defender a Lara fue mayor, ya que no podía controlar la ira que sentí después de ver que alguien maltrataba “a mi mujer”.