Después del eclipse nadie en el interior de la cueva dijo absolutamente nada. Ni siquiera Agnes y Elías. Samuel había sido echado de la cueva por Dante después de lo que me había hecho, estuve preocupada porque nos delatara sin embargo al pasar de los días no lo vimos más. Las chicas y yo a la mañana siguiente salimos con Jacob para bañarnos en el río mientras esté tocaba la guitarra suavemente. Siempre había un hombre cuidándonos y a pesar de que ellos siempre respetaban nuestra intimidad volteándose de igual manera no me sentía bien del todo que estuvieran aquí. Me incomodaba de sobremanera. Es por ello que en la tarde le pedí a Diklah que me acompañara pero que se mantuviera más alejado de lo que los demás se mantenían y así lo hizo. Finalmente pude sentir la libertad que Samuel

