Sentí un escalofríos recorrerme de pies a cabeza haciéndome temblar de anticipación como si algo en cualquier momento fuera a pasar. Más tarde entendí el por qué. Todo comenzó con una puntada de dolor en la parte baja de mi vientre sin embargo a pesar de que me llevé una mano cubriendo la parte mis ojos se distrajeron mirando el espectáculo que el cielo nos ofrecía. En medio de truenos y relámpagos lo invisible se volvió visible a nuestros ojos pero no solo nosotros lo captamos maravillados sino también los incrédulos. El cielo abierto mostrando un montón de caballos blancos los cuales eran conducidos por jinetes que vestían de lino fino como el ejército de los cielos, todo era blanco y hermoso. Mi corazón dio un salto de emoción al ver a quien encabezaba este grupo pues resaltaba evi

